Pinamar: un fuego que no se apaga

El incendio en la Municipalidad develó internas de una Comuna estriada por una política corrupta. Las contradicciones del intendente y el clima de tensión.

La política en Pinamar hace tiempo que está en llamas. Cinco intendentes en seis años demuestran que es difícil sobrevivir en la hoguera. Tal es así que el jueves 20 de noviembre necesitaron llamar a los bomberos. Resulta que las oficinas del Palacio Municipal se prendieron fuego.

Después, las especulaciones políticas en torno al hecho empezaron a circular, en un distrito donde los escándalos y enfrentamientos sacan chispas.

Minutos antes del partido Boca-River por la copa Sudamericana, y en la previa de un fin de semana largo, los vecinos
del edificio municipal observaron humo negro en el segundo piso de la parte de Planeamiento. Si bien los daños fueron menores, esa misma noche el secretario de Seguridad, Carlos Mansilla, puso custodia policial al intendente, Pedro Elizalde, quien había sufrido amenazas de “sabotaje”.

Según afirman legislativos pinamarenses, los días posteriores al siniestro, desde la intendencia no se realizó la denuncia, como tampoco se proporcionó información al respecto.

En este contexto, todas las conjeturas están vinculadas al enfrentamiento que existe entre el ex alcalde destituido, Blas Altieri, quien gobernó durante casi veinte años, y el intendente actual, quien asumió el 1 de setiembre de este año, luego de que renunció Hernán Muriale.

El hecho central es que el jefe comunal, quien obtuvo su banca como concejal a través de la lista de Altieri en el Movimiento Unión por Pinamar (MUPP), renunció al partido vecinalista y denunció planes destituyentes. En este contexto, Elizalde modificó su gabinete, desplanzando a muchos alfiles históricos de la intendencia.

En este sentido se rumorea que existe un video donde se ve a una mujer ingresar en la Municipalidad minutos antes del incendio. Esta persona sería Marta Villanueva, ex directora de Personal de la Comuna. Según relata un edil, esta señora, quien conformaba la mano “dura” del altierismo en el Municipio, fue desplazada de su car-go y destinada al IPS por Elizalde.
Por otro lado, el secretario de Seguridad confirmó que estaban por cambiar las ce-rraduras del edificio, por modificaciones del personal comunal.

Las diferentes versiones del suceso se vinculan a documentos que “comprometen”, lo cual no es extraño en un distrito donde las destituciones y denuncias penales están a la orden del día. Sin embargo, en diálogo con La Tecla, el mandatario confirmó que “no se quemó ningún expediente”. Asimismo, en el Concejo Deliberante realizaron un pedido de informes sobre lo ocurrido.

En estos meses de gobierno, muchos en Pinamar coinciden en que la gestión actual está trabajando como hace tiempo no sucedía en el distrito. Un dato fundamental, teniendo en cuenta que el intendente necesita la aprobación del aumento de tasas en el Presupuesto, es que el HCD acompaña a Elizalde, y viceversa.

En este momento, los ediles están analizando y aprobando las Unidades Turísticas Fiscales del Frente Marítimo. “Ya se aprobaron las primeras unidades de los 31 pliegos”, comentó Juan José Dos Santos, edil de Kolina, y agregó: “es un avance, porque hacía veinte años que no sucedía”.

Las licitaciones de los balnearios se hicieron en el año 2010, durante la gestión de Rafael de Vito, pero nunca llegaron a concretarse. Recién ahora, desde el Concejo se está retomando el trabajo, y otorgando la explotación por diez años, más cinco. Supuestamente la tarea será beneficiosa para la comunidad, porque van a demoler el ciento por ciento de los balnearios. Según estas nuevas concesiones, el año que viene van a tener que construirlos en madera, de acuerdo a los parámetros del OPDS, teniendo en cuenta el impacto ambiental.

El distrito costero llevaba dos décadas de prórroga, con intereses políticos detrás de las Unidades Turísticas Fiscales.
En Pinamar el trabajo es arduo, y parece que una de las principales tareas es correrse de la vieja política, ésa que no deja de prender fuego.
LA PALABRA DEL INTENDENTE PEDRO ELIZALDE

-¿Cómo se produjo el incendio?
-Fue un dispenser que se quedó sin agua; eso hace que la resistencia siga funcionando y se produzca un cortocircuito. Como había mucho humo, enseguida vecinos avisaron, y no se llegó a quemar nada del edificio. Se quemaron computadoras, una máquina de ploteo y una fotocopiadora. Ningún expediente. Sí están manchados, pero no llegó a tomar contacto con el fuego.
-¿Está descartado que haya sido Intencional?
-Totalmente descartado que haya sido intencional. Hay muchas versiones. Nosotros venimos de un momento turbulento en lo que se refiere a mi asunción, el 1 de septiembre, ya que cambié todo el gabinete. Sigo con la impronta que venía en el Concejo Deliberante de modificar algunos aspectos en lo que refiere a la política de Pinamar, para lo cual ingresé en el 2011, y no se llevó adelante, por lo que teníamos las discusiones lógicas. La idea es traer a Pinamar el modelo que instalaron Néstor y Cristina, que nunca había llegado. Nosotros tenemos muchas necesidades, tenemos 1.500 familias sin vivienda.
-¿Usted renunció al vecinalismo?
-Yo renuncié al altierismo, porque el vecinalismo me acompaña; es un gran número de personas que también se alejaron en su momento. Yo soy de extracción peronista, pero hoy estamos conformando un nuevo espacio, donde confluyen vecinalistas, peronistas, radicales. La idea es conformar un frente donde la gente sea honesta, sin tener
en cuenta razones personales. Nos están mirando diferente de la Nación y la Provincia; además tenemos el consenso del Concejo Deliberante.
-¿En algún momento se realizaron reuniones políticas donde se habló de su destitución?
-Sí, por eso yo me abrí del lugar de don-de vengo. En el mismo MUPP se reunieron a un mes de mi asunción, y yo ya había hecho los cambios en el gabinete.

Fuente: La Tecla