PREJUICIOS QUE ENVENENAN LA MENTE

En igual sentido que los jubilados residentes en el exterior los beneficiarios de resarcimiento por haber sido víctimas del terrorismo de estado quedan exentos de pagar el 30% de impuesto.

Una interpretación capciosa de la norma emitida por el BCRA en el día de ayer y que exime a los beneficiarios de la reparación por haber sido víctimas del terrorismo de estado durante la última dictadura que asoló a la Argentina de tener que pagar el 30% de impuesto a las operaciones en dólares dejó en evidencia el prejuicio que sigue dividiendo a la sociedad argentina.

Más allá de la posición que cada uno tenga frente a la cuestión de fondo, la pregunta que todos debemos hacernos es si es lógico pretender que el mismo estado que debe indemnizar a alguien que en algún momento de la historia reciente fue víctima de sus atropellos puede cobrarle por ello un impuesto. Absurdo absoluto siquiera como enunciado…

Ante los cuestionamientos expresados en redes sociales, el vicepresidente segundo de la autoridad monetaria, Jorge Carrera, argumentó que la disposición «es para casos puntuales de residentes en el exterior».

«Funciona igual que para los jubilados residentes en el exterior que cobran en Banco Nación», enfatizó.

Fuentes de la entidad bancaria precisaron que se trata de una medida destinada a «no residentes y por lo que perciban de indemnización a futuro», es decir que no es retroactiva.

Debate agotado entonces en una cuestión que ya era aplicada no solo la clase pasiva sino a todos aquellos que, residiendo en el extranjero, poseen acreencias como derecho adquirido frente al estado.

Y la necesidad de reflexionar con equidad e informar con conocimiento. Algo que en este tema pareció estar ausente y que solo sirve para ahondar en cuestiones que nos dividen, enfrentan y que nada tienen que ver con un estado de derecho en el que se reconoce la responsabilidad del estado nacional por los crímenes cometidos.