Puerto: lo que todos vieron venir y nadie quiso enfrentar

RedacciónFracasada la instancia del Ministerio de Trabajo el corte se mantiene por tiempo indeterminado sin que nadie explique porque se llegó a esta situación prevista desde hace mucho tiempo.

Muchas veces pareciera que en Argentina las instituciones son como un decorado en el que se interpretan obras de teatro. Buenas pocas veces, malas la mayoría de ellas…pero siempre ficción.

La calesita “conflicto-protesta-Ministerio de Trabajo-anuncio de acuerdo-incumplimiento- más conflicto” se parece a la puesta de “La Ratonera” de Agatha Christie, reiterada durante décadas  en Gran Bretaña -y también en Mar del Plata con la dirección permanente de Francisco Rinaldi- pero siempre, e inevitablemente, con el mismo final. Aunque en el camino, como en los conflictos, cambien quienes interpretan los personajes.

Es verdad que hace meses se anticipó que para esta época del año más de 80 pesqueros se trasladarían al sur y que ello afectaría a no menos de 8000 trabajadores que quedarían todo el invierno sin actividad. Y no lo es menos que entre “aprontes y partidas” nadie del sector empresario, y mucho menos desde los despachos oficiales locales, hizo algo para evitar que el anuncio se concretara.

Pero también es verdad que hace años muchas son las voces que se levantan para señalar el estado terminal de la pesca local, envejecida tecnológicamente y en manos de empresarios que, tal vez viendo lo que se venía, ya hace tiempo diversificaron los escenarios y eligieron al sur para concentrar allí un porcentaje cada vez más grande de su actividad. Y tampoco nadie hizo nada.

Los gremios del sector siempre corrieron atrás de las movilizaciones iniciadas por grupos del activismo social, y fueron perdiendo protagonismo a punto tal que hoy la más fuerte de las organizaciones representativas del puerto es…el Sindicato de Camioneros.

El estado estuvo ausente en todos sus niveles; aunque lo que más llama la atención es que el municipio de General Pueyrredón no haya realizado gestión alguna ante los poderes centrales para evitar lo que será un foco de conflicto social cuya escalada es de muy difícil pronóstico. Tal vez no haya postal más clara del precio que se paga por el conflicto político permanente y por la ruptura de relaciones del gobierno local con sus pares de Cambiemos en la nación y la provincia.

Ahora es el secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, Juan Carlos Vargas, quien explicó que el bloqueo al puerto de Mar del Plata es para exigir la conformación de una mesa de diálogo que evite que los barcos se vayan al sur a pescar langostino y dejen sin trabajo a las plantas locales.

El dirigente solicitó que la gobernadora María Eugenia Vidal “tome cartas en el asunto” y aseguró que el presidente del Consorcio Portuario, Martín Merlini, se “comprometió” anoche a gestionar la constitución de una mesa.

Todo tarde….todo atado con alambre…todo a tono con aquella lógica de ficcionar los conflictos que se ha vuelto carne entre nosotros. Mientras tanto Mar del Plata crece en marginalidad, el trabajo se precariza a pasos agigantados  y el puerto local encabeza la larga fila de actividades de la ciudad que marchan a paso firme hacia el abismo.

Y así será hasta que todos juntos discutamos en una gran mesa cual debe ser el perfil de la región, como debemos encarar la relación capital-trabajo con realismo y de acuerdo a las características de cada actividad y sobre todo elijamos representantes políticos menos afectos a discursear en la emergencia y trabajar seriamente para que ella no se produzca.

Mientras tanto la función seguirá en continuado….