«Quiero vale cuatro»: municipales y gobierno buscan quebrarse

Ambas partes juegan con el desgaste y tratan de quebrar a la otra: Gilardi necesita mostrar firmeza ante una oposición creciente y Arroyo esquiva el «no va más» de Vidal que ya no confía en él.

El Sindicato de Trabajadores Municipales y el gobierno de Carlos Arroyo no llegaron este miércoles a un acuerdo en la discusión salarial y este jueves se resolverá si hay una nueva medida de fuerza.

“Nos asombra la irresponsabilidad con la que el Ejecutivo se toma esta paritaria”, aseguró una vez finalizada la reunión en el Ministerio de Trabajo el secretario de prensa del gremio, Luis María Muñoz. Las declaraciones dejan ver el fuerte malestar que hay en el sindicato. Este jueves a las nueve se reunirá la comisión directiva y el cuerpo de delegados para decidir si se toma una nueva medida de fuerza.

Luego de la reunión, Gustavo Schroeder.  declaró: “Seguimos planteando una propuesta que sea posible, que se pueda cumplir y pagar. Y que en ningún momento se deje de lado que la propuesta tiene en vistas que el salario del personal municipal esté por debajo de lo que puede llegar a ser la inflación para este año. La discusión viene en cómo abordarlo en el transcurso de los períodos”.

 En esta misma línea, el funcionario municipal sostuvo que “mantenemos una propuesta trimestral y, a partir de la reunión de ayer, una cuatrimestral que a nosotros, de alguna medida, nos excedía de las posibilidades. Hicimos, sobre esta base, una nueva oferta que no es la que satisface al sindicatoSeguiremos trabajando para mantener el diálogo y poder llegar a un tipo de acuerdo. Esto es una instancia de negociación”.

Con respecto a los detalles de la propuesta elevada por el Departamento Ejecutivo, el titular de la cartera de Hacienda de la Municipalidad precisó que “se trata del 18 % en los cuatro trimestres, 4,5 % por trimestre con cláusula gatilla al final de cada uno de ellos. El Sindicato pretende que sea sobre el cuatrimestre no el 18 % sino el 21 % con cláusula gatillo en una distribución que hace –por lo menos en la primer parte del año- imposible poder cumplirlo desde lo financiero”.