Qulmes se juega la vida en Once Unidos ante Obras

Tras la polémica por la definición del Juego 3, el conjunto «cervecero» deberá ganarle esta noche a Obras Sanitarias para forzar el quinto partido en Buenos Aires.

Quilmes tendrá otra vez una noche «a todo o nada». Una situación límite por la que ya pasó en la ronda anterior -con éxito- frente a Argentino de Junín. Y que revive ahora, en semifinales de la Conferencia Sur de la Liga Nacional de Básquetbol, frente a Obras Sanitarias, equipo que lidera el play-off entre ambos por 2 a 1.

Desde las 21.30, en el estadio de Once Unidos, ambos ofrecerán el cuarto capítulo de esta llave que presenta un desarrollo apasionante.

En principio, porque la ventaja que favorece al «tachero» tuvo su origen en el polémico final del tercer partido, el miércoles, cuando el tiro agónico de Diego Romero fue convalidado como doble (Quilmes necesitaba un triple para empatar y forzar el suplementario).

Ya de madrugada y durante todo el día de ayer se conocieron múltiples opiniones y se aportaron numerosos datos para tratar de arrojar luz sobre un jugada muy difusa.

En principio, vale recordar que, en tiempo real, el árbitro Oscar Britez había señalado que Romero estaba pisando la línea, fallo que respaldó Juan Fernández.

El árbitro principal, Fernando Sampietro, recurrió a la transmisión oficial de TyC Sports, amparado por el reglamento. Y basándose en las reglas específicas, como no pudo determinarse fehacientemente la posición de Romero al tomar su lanzamiento, respetó el fallo original.

El propio entrenador Leandro Ramella reconoció ayer al programa Deporte Continental que cuando lo consultó su colega Julio Lamas le había dicho que le «pareció que había sido doble».

Luego de observar varias repeticiones en cámara lenta e imagen detenida, Sampietro le informó a los dos equipos que el tiro había sido «dentro del tiempo», pero con validez de dos puntos. Reglamentariamente, nada que reprochar.

Sin embargo, ayer circuló la imagen capturada por las cámaras del programa Tiempo de Básket en la que se muestra que Romero nunca pisó la línea y, por lo tanto, su lanzamiento valía tres puntos, aunque no puede apreciarse el reloj. Al mismo tiempo, también se conoció un video editado en cámara súper lenta de la transmisión de TyC Sports en la que no es posible determinar la posición de Romero, pero se aprecia que cuando se encendió la luz roja que marcó el fnial del juego, la pelota todavía estaba en sus manos.

La gente de Quilmes se sintió perjudicada, no sin razón, porque el tiro había sido un triple. Y porque la ejecución dentro o fuera de tiempo no fue considerada. Al menos al detalle que permitió establecer que no era válido.

El enredo parece no tener fin. Lo único concreto es que al conjunto marplatense sólo le sirve ganar. Para igualar la serie y llevarla nuevamente a Núñez. Con una final de Conferencia como premio. Nada menos.

Fuente: La Capital