Reforma Laboral: “votos o rejas” es el mensaje de Macri a gremialistas

La idea es generar en la sociedad un clima de condena hacia los dirigentes gremiales, que le quite legitimidad a los planteos que haga el sindicalismo contra la reforma, cuando se trate.

La revisión de la estrategia es producto del aprendizaje de reforma previsional, donde el Gobierno se concentró más en conseguir los votos en el Congreso, que en mirar el impacto de la iniciativa en la sociedad y en los adversarios que podrían capitalizarlo.

La decisión de no presentar la reforma en las extraordinarias, como estaba previsto, responde a un cambio de táctica, pero no de objetivo, explicaron a LPO fuentes del Gobierno, que igual reconocían que los costos políticos de la iniciativa abrieron un debate profundo en el gabinete.

El tema es que el propio Macri es uno de los más interesados en sancionar el proyecto de ley que descansa en el Senado desde noviembre y cuya aprobación le sirve como mensaje a los inversores para promover inversiones, más allá que se trata de una reforma laboral descafeinada que cambia poco en los temas que importan.

En el Gobierno se convencieron que acelerar la reforma laboral para febrero podría traer otro conflicto social. Ahora apuestan a esperar más escándalos judiciales con sindicatos para ablandar a los legisladores.
La idea de apurarlo para febrero no cerraba en las primeras filas del Gobierno, tras las traumáticas sesiones en Diputados para sancionar la reforma previsional antes de Navidad.