REZAI: EL NOMBRE QUE USÓ PUTÍN PARA HUMILLAR A FERNÁNDEZ

La impunidad consentida por Argentina, Nicaragua, Venezuela y Rusia para que uno de los asesinos de la AMIA pudiese moverse libremente define el momento de decadencia moral que atravesamos y todos ven.

 

El escándalo con el prófugo iraní que se paseó impunemente por media América Latina sin que Argentina se «enterara» de su presencia y la burla del gobierno de Vladimir Putín insistiendo en que ni siquiera lo conocía, no hacen otra cosa que poner en superficie el descaro de la administración argentina que parece tener al armado de ficciones como única manera de hacer política.

Pasó nuestro gobierno días enteros esperando que Mohsen Rezai, el acusado del atentado a la AMIA sobre cuya cabeza penden alertas rojas de Interpol que deberían impedirle transitar libremente por el mundo -y mucho menos como enviado oficial del gobierno iraní- abandonara el país en el que se encontraba para, entonces si, solicitar su detención. Por supuesto, cuando el pedido llegaba, la respuesta era clara: «acá no está».

Así, persiguiéndolo a distancia y asegurándose de no alcanzarlo nunca, se llegó a las puertas de Moscú, donde en inasible criminal que un día participó de uno de los atentados más salvajes de la historia moderna se encontraba tranquilamente realizando gestiones, para recibir la más descarada y despectiva respuesta de quien se dice amigo del gobierno argentino y sin embargo no hace otra cosa que despreciar a nuestro país con la misma insistencia que lo hace con todos aquellos a los que reconoce como miserables satélites obligados por la lejanía que se han sabido ganar del mundo desarrollado: «acá no sabemos de quien se trata» sostuvieron desde el Kremlin.

Inmediatamente, para no poner en riesgo la gestión de compra venta del país que la administración de Alberto Fernández negocia por estas horas con Rusia y con China -en ese paquete inmobiliario que integran Venezuela, Nicaragua, en menor medida Bolivia y todo bajo el gerenciamiento de la Cuba renacida como principal socio estratégico en la región- desde la Casa Rosada se apresuraron a sostener que pese a la burla y el destrato la gira no se suspende y allí irá nuestro mandatario a estirar la mano y bajar la cabeza frente a quien acaba de servir de tapadera a una de las manos criminales que ensangrentaron la historia del país.

Nada nuevo en la Argentina de las claudicaciones morales, los relatos que gustan torcer la realidad, las estadísticas y cotizaciones dibujadas y una historia narrada tan caprichosamente que ya no alcanza con saber quienes son nuestros amigos, nuestros socios, nuestros conquistadores o nuestros dueños.

Bastaría con saber quienes somos nosotros, si es que somos alguien.