Roberto Moldavsky y un mensaje que otros deberán leer

RedacciónEl consagrado cómico trajo a Mar del Plata un espectáculo trabajado, de alta calidad y que resume una actitud de respeto hacia el público que lo disfruta y agradece.

No es tan común como debería serlo el ejemplo de actores consagrados que llegan a Mar del Plata con espectáculos trabajados, ensayados y novedosos que muestren una intención que vaya más allá de «hacer la temporada».

Para no bucear demasiado en la historia -pletórica de ejemplos de lo que aquí afirmamos- vaya como muestra el reciente caso de Antonio Gasalla, quien debió interrumpir sus actuaciones frente a un cóctel en el que se mezclaban cuestiones de salud, que no desconocía al momento de asumir el compromiso, y una obra improvisada, sin ensayo y sostenida solo en viejos y gastados personajes que tuvieron su cuarto de hora en la televisión, en una poco feliz demostración de lo que ocurre cuando se piensa que el universo gira en torno nuestro. Solo la brillante y extensa trayectoria del artista -y el esfuerzo sobrehumano de Marcelo Polino tratando de hacer digerible lo que no lo era- lograron que la crítica no se ensañara con quien no supo o no quiso mostrar respeto por un público que a poco de andar decidió darle la espalda.

La contracara es Moldavsky. Un espectáculo pensado, cuidado en cada detalle, original desde el comienzo hasta el final y sostenido en el inagotable talento del actor pero también en un acompañamiento musical capaz de convertirse en parte de cada historia, con buen gusto y mejor repertorio, y hasta dejar al espectador con ganas de escuchar algo más de ese grupo, La Valentín Gómez, que por cierto está para más.

Nadie que vaya a ver Moldavsky Reperfilado saldrá insatisfecho de lo recibido. Ni podrá dejar de reflexionar acerca del respeto de un hombre que despliega en el escenario todo el repertorio de su gracia y también la minuciosidad de una puesta a la que cuesta encontrar algún punto débil.

Como debería ser siempre cuando de Mar del Plata se trata. Algo que no todos terminan de entender, pero la gente se encarga de señalar…