Salvemos a Pancho: que la pandemia no nos robe el corazón

Se llama Pancho y pasaba sus días acompañando a su dueño en el local de accesorios y alimentos de mascotas que tiene sobre la calle San Juan. Hoy, en una oscura mazmorra, espera ser liberado por el intendente.

 

Pero a raíz de la denuncia de algún vecino, autoridades sanitarias llegaron al lugar con una orden para secuestrar el ave ya que, en esa ciudad balnearia, existe una normativa que prohíbe la exposición de animales en peligro de extinción.

Diego, su dueño hace más de un año, desconocía esta normativa. “Yo no lo tenía para que dejaran plata porque incluso venía gente a verlo y no compraba nada. Pero ‘Pancho’ estaba feliz afuera con la gente”, afirmó el vecino que le reclama al intendente Guillermo Montenegro que le devuelva su mascota.

Lo cierto es que ahora el tema está en manos de la justicia y de un momento a otro se decide el futuro de Pancho…. Si sigue secuestrado en sierra de los padres o si se lo restituyen a su dueño.

Tanto delincuente entra por una puerta y sale por la otra que no podemos menos que preguntarnos si es justo que el buen Pancho pase sus días en una oscura celda, tal vez rodeado de otros loros malvivientes, y a la espera de que alguien presente un habeas corpus en su favor que le devuelva la libertad.

¡¡¡Salvemos a Pancho!!!...¡¡¡libertad a los presos con plumas!!!¡¡¡las semillas de girasol derramadas no serán negociadas!!!

El intendente tiene en sus manos devolver la libertad a un pobre loro cautivo…¿estará a la altura de la hora?. Veremos…