Salvini: el «enemigo» de Francisco fortalecido tras comicios europeos

Impulsará como prioridades del gobierno «la seguridad y los impuestos», tras haber obtenido la Liga el 34% de los votos en las elecciones al Parlamento europeo, el doble que sus socios del Movimiento Cinco Estrellas.

El ministro del Interior italiano Matteo Salvini aseguró hoy que impulsará como prioridades del gobierno «la seguridad y los impuestos», dos de sus promesas de campaña, a horas de haber obtenido el 34% de los votos en las elecciones al Parlamento europeo que posicionaron a su Liga (ex Liga Norte) como el primer partido del país, con el doble de votos que sus socios del Movimiento Cinco Estrellas (M5E).

Siempre hubo una «guerra silenciosa» entre Matteo Salvini, líder de la ultraderechista y xenófoba Liga y hombre fuerte del gobierno italiano, y Francisco. El Papa, que se volvió la voz de los inmigrantes, los refugiados y los excluidos, ha sido blanco de críticas de Salvini desde julio de 2013, cuando visitó la isla siciliana de Lampedusa, símbolo del drama de los desesperados que se ahogan en el Mediterráneo en su intento por alcanzar una vida mejor en Europa.

Ese primer gesto de Jorge Bergoglio escandalizó a los partidos de extrema derecha de toda Europa que viven de su retórica y políticas antiinmigrantes. Una línea que adoptó también Salvini al estrenarse como ministro del Interior y viceprimer ministro de Italia, en junio del año pasado, cuando decidió cerrar los puertos del país a las naves de las ONG que rescatan a los migrantes. «Primero los italianos», es el grito de batalla de Salvini, una figura totalmente antitética del Papa.

Ya desde antes de llegar al gobierno, Salvini, que se proclama católico y que en algunos actos empuña Biblia y rosario, manifestó su discrepancia con la visión de Iglesia abierta a los últimos de Francisco, un papa hijo de inmigrantes. En un acto que encabezó en 2016, repartió remeras con la leyenda: «Mi papa es Benedicto».

«Seguridad e impuestos, el resto viene después», planteó el ultraderechista Salvini este martes, tras quedar como el hombre fuerte dentro del gobierno italiano luego de haber superado el domingo el piso del 30% que se había planteado como plebiscito para su gestión.

Los números de la Liga, que duplicaron a los del M5E del otro vicepremier Luigi Di Maio, no significarán de todos modos que la fuerza de derecha busque formar una nueva alianza de gobierno, según indicó el también ministro del Interior.