Se fue “El Gato” Mignini un símbolo del fútbol y de la amistad

Por José Luis Ponsico (*) – Jorge Mignini, el legendario “Gato”, 72 años, falleció hace un par de días. Innumerables muestras de dolor en el mundo del deporte y sus amigos.

José L. Ponsico

Jorge Mignini legendario “Gato” Mignini, 72 años, falleció hace un par de días. Innumerables muestras de dolor en el universo del deporte, el periodismo, el mundo de noctámbulos; jugadores de ruleta, dados, chance, calle, bolita y otras yerbas.

Alguno de los amigos que cultivó el popular “Cabezón” Mignini, expresó en las últimas horas: “Los tipos como el “Gato” no deben morir. Son incunables. No tienen reemplazo”. Gran verdad

El Gato con Fillol y Gallego en los pasillos del Minella

Hace un tiempo padecía una enfermedad incurable que sobrellevó dignamente. Tipo grandote, fuerte, de reconocida personalidad. No pudo con una trampa del destino: en su mejor momento, la salud jugó una mala pasada. El cáncer no lo perdonó

En 1961 Mignini ingresó a la Escuela Nacional de Comercio, tiempos del inolvidable Rector, Ezequiel Callejas. Cuenta la leyenda que estando en el curso, una hora libre, empezaron a darse algunos manotazos varios recién ingresados.

Uno de ellos, hoy médico, Luis Saidman, pegó grito: “Me arañaste. Sos un Gato” al tiempo que dirigía otras palabras. Algunas irreproducibles, casi 60 años más tarde.

El relato pertenece a un tercero con mucha historia: Armando Fuselli, periodista, amigo de Mignini con quién compartieron una Tercera de Peñarol, en 1964

El “Negro” Fuselli, virtual recopilador, también estaba en el mismo curso y en la misma trifulca. Parece que a partir de ahí, Jorge Mignini para sus compañeros de 1ro “C” quedó inmortalizado como “Gato Mignini”. Leyendas marplatenses

Su parrilla fue templo de la amistad y las anécdotas

Después de pasar por varias cruzadas futboleras, amigo del empresario Oscar “Gordo” Martínez en los 70, Mignini se relacionó con el ambiente. Tiempos del grupo “Recova” y la competencia con “TyC”. Por las dudas, puso una parrilla de barrio

En la zona del Club San José, donde conviven los de Kimberley con los del “Sanjo”. Al tiempo, instaló un local que lo hizo muy famoso: “El Gato al límite” parrilla que ganó mucho prestigio por el impacto de sus clientes.

Empezando por Julio Humberto Grondona, “Monarca” de la AFA durante casi cuatro décadas, concurría con su “protegido” Julio Comparada ex presidente de Independiente, tiempos del Mundial de Sudáfrica 2010.

Siempre rodeado de su principal aliado: sus amigos

Hasta se dice que Comparada llegó un par de veces con la modelo, actriz, “fashion” Araceli González. La parrilla de Mignini se convirtió en un lugar emblemático.

Como en los 60 “Ricardito” de Arenales y Gascón y en los 70 La Reforma de San Luis casi Belgrano. El lugar de cita, empresarios, periodistas, jueces, fiscales, abogados particulares, médicos, contadores, gente joven. Muchos matrimonios.

Ex futbolistas -durante un tiempo Victorio Casa, amigo del Gato- daba colorido a la parrilla, restaurant. Mignini quiso que su negocio estuviera cerca de Kimberley, su otro hogar. Marcó una época desde los 70

Siempre dispuesto a contar una y mil veces sus vivencias

Antigua amistad con el que escribe éstas líneas, parece que no le perdonó un chascarrillo: “Cabezón -una noche que el restaurant estaba completo y afuera esperaban treinta personas- estás entre las glorias del fútbol marplatense”, dije

Enseguida, el interlocutor añadió: “Hubo varios que llegaron lejos como “Pierino” González, el “Turco” Roberto Saba, el zurdo Luis Cardoso, Boca, San Lorenzo, Independiente, vos jugaste un año en la Tercera de Peñarol y estás en la cumbre”

Fuselli, testigo, terció: “El Cabezón 5 lento; aunque metía como (Ubaldo) Rattín, los dos campeones con un grupo inolvidable” disparó el amigo de ambos, historiador con varios libros publicados.

“Estaban “Cañi” Abraham, Gustavo Moisá, Arruabarrena, Romero, pero Mignini lleva treinta años de fama, desde la pertenencia al fútbol, sin haber jugado nunca en Primera. Un talento”, sostuvo. Tenía razón.

El “Gato” Mignini, siempre un corazón abierto a los amigos

(*) Columnista de La Señal Medios y Libre Expresión