SEGURIDAD: ¿UN NUEVO PARADIGMA?

Hace pocas horas, y sin aviso previo, Montenegro y Berni se reunieron en La Plata. ¿Resultado?: en 48 hs. el ministro descabezó la cúpula policial local. ¿Nace un nuevo tiempo en materia de seguridad?.

Primero fueron sospechas y con el correr del tiempo se convirtieron en certezas: la cúpula policial local compartía demasiadas zonas grises con el crimen organizado, ya fuese el «negocio» de la entraderas, el manejo de la prostitución y las zonas rojas o el menudeo en la venta de drogas. No pasaba inadvertido para el gobierno municipal la cantidad inagotable de pretextos que desde la Jefatura Regional se ponían ante cada información concreta que se hacía llegar desde la Secretaría de Seguridad y tampoco convencían las recurrentes acusaciones a la falta de accionar de la justicia que se utilizaban para justificar cuestiones que generalmente estaban vinculadas a la mala praxis policial al momento de producir detenciones.

Hace pocas horas, y casi en secreto, el intendente municipal Guillermo Montenegro viajó a La Plata y se reunió con el ministro de Seguridad Sergio Berni; estos temas y estas sospechas no estuvieron fuera del temario de conversación. Y las consecuencias no tardaron en aparecer en el horizonte…

En las últimas horas, y con la presencia de Berni en la ciudad, se procedió a descabezar la cúpula policial local y de alguna manera relanzar las estrategias que se aplicarán para el trabajo de calle de la fuerza. El ministro no tuvo prurito alguno en afirmar ante la prensa que que los móviles policiales “no llegaban a los barrios de Mar del Plata” y aseguró que instruyó a la nueva cúpula policial para trabajar en cada sector del distrito. Anticipó además que “en los próximos días” se reforzará la seguridad “con unos cuantos móviles necesarios para ingresar a todos los barrios”.

Ambas cosas, cambios en la conducción y fortalecimiento de patrullas, habían sido pedidos concretos del intendente en el último encuentro.

Es claro que Berni y Montenegro comparten una mirada de dureza sobre la cuestión de la lucha contra la delincuencia. El hombre de Kicillof está mucho más cerca del pensamiento del alcalde local -curtido en su experiencia como ministro del área en la CABA y también en su paso por la justicia federal- que del que expresa su par a nivel nacional Sabina Frederic con la que no se ha cansado de chocar y polemizar.

Ambos, respetuosos de las leyes pero cultores de la convicción de que las necesidades de la ciudadanía están por encima de los garantismos esgrimidos por un sector supuestamente progresista en materia de seguridad y justicia, coinciden a la hora de plantear una fuerte presencia policial y una idea de tolerancia cero con el delito, más allá de cuestiones sociales que interpretan pero no consideran justificativo suficiente para apartarse del cumplimiento de la ley.

Además Sergio Berni ya ha demostrado que se siente más cómodo recorriendo el territorio de los jefes comunales que dictando normas y políticas desde su oficina en La Plata. Aunque no siempre logre con aquellos la empatía necesaria…

Así como Montenegro no parece muy afín a las largas reuniones, las inacabables peroratas y los meandros de la eterna burocracia oficial. Su estilo se emparenta en estas cuestiones con el desplegado por el médico-militar, aunque por naturaleza y crianza sea bastante menos áspero.

Por eso ante el pedido del jefe comunal la respuesta del área de seguridad fue inmediata. Barajar, dar de nuevo, aparecer junto al intendente y dejar explícita la colaboración entre jurisdicciones.

¿El nacimiento de un nuevo paradigma?…puede ser…y de ser así, bienvenido sea.