El suizo Stanislas Wawrinka se consagró campeón del Roland Garros, al superar al serbio Novak Djokovic por 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4 en la final del segundo Grand Slam de la temporada.
Haciendo gala de su frialdad para los momentos decisivos y con una gran precisión y calidad de golpes, el número ocho del mundo se recuperó de un comienzo desfavorable y dio la gran sorpresa ante el uno del ranking ATP y gran candidato al título, quien se quedó con las ganas de ser el nuevo rey de País por primera vez en su trayectoria. El helvético, que le propinó la tercera caída a Nole en una definición en el Abierto francés, se quedó con el segundo torneo grande de su trayectoria, luego de haber ganado el Abierto de Australia en 2014.
El partido tuvo un comienzo de alto vuelo. Después de que Wawrinka levantara el primer break point del partido, jugaron un punto eterno en el que la pelota pasó 39 veces por arriba de la red, hasta que a Djokovic se le fue un poco larga y el suizo consiguió la ventaja para después ganar el game con una fuerte derecha paralela. Nole no tenía mayores complicaciones en los juegos con su saque pero le costaba marcar diferencias cuando sacaba su rival. Desaprovechó otra chance de quiebre en el quinto juego, con una derecha defectuosa, pero en el séptimo el suizo tuvo una laguna gigante: rápidamente se encontró con un 0-40 que no pudo revertir y entregó su servicio con una doble falta.
Parecía que liquidaba el set con comodidad Djokovic. Sacaba 40-15 y tenía la situación bajo control. Pero vino una reacción del suizo, quien ganó tres puntos seguidos y llegó a tener un break point. Pero no pudo concretar y el serbio se llevó un primer set en el que cometió muy pocos errores.
Pasó la página Wawrinka, y siguió metido en el partido. Arrinconó al serbio en el cuarto game del segundo set y dispuso de dos break points que no pudo capitalizar. También tuvo chances de quebrar y se le escaparon en el sexto game y en el octavo. Pero llegó el décimo y en el primer set point que tuvo a disposición, el suizo no perdonó y puso las cosas set iguales. La peor parte la llevó la raqueta de Nole, que el serbio destrozó en un ataque pasajero de furia, señala Clarín.
Cuando volvieron a la cancha, el dominio del suizo se mantuvo. Jugaba cómodo sus games de saque y soltaba toda la presión cuando Djokovic tenía el servicio. El serbio levantó tres break points para ponerse 1-1. Pero Wawrinka siguió muy enfocado y en el sexto game volvió a quebrar para ponerse 4-2 y meterse medio set en el bolsillo. Antes de completar su obra en el parcial, una jugada para poner en un marco. Djokovic sacaba 2-5 y 0-15. Le jugó revés contra revés, bien abierto y sacó al suizo de la cancha, pero llegó una definición perfecta del suizo que seguramente estará entre las grandes jugadas del año: la puso por el costado de la red y provocó un estallido en el estadio.


