Tarjeta alimentaria: Si Evita viviera…estaría vomitando

Por Adrián Freijo – Se entregarán más de 16800 tarjetas. La «bondad» de los dirigentes sale en auxilio de los pobres que el peronismo moderno supo  conseguir con esfuerzo y vocación.

El peronismo contemporáneo –ese que osciló entre el neoliberalismo, el progresismo berreta, el aparatismo y siempre aliado a la corrupción– supo «combatir al capital» llenándolo de pobres, hambrientos y desocupados. A falta de ideas y liderazgos siempre es bueno tener a mano millones de argentinos que estén dispuestos a poner un voto en la urna a cambio de un plato de comida. Y así nacieron los planes, los subsidios, las asignaciones universales, las becas, las cooperativas, los piquetes, las villas «urbanizadas» y toda otra expresión del arte de mantener sumergidos a tantos como fuese necesario para asegurar que un cordón marginal del Gran Buenos Aires y su réplica perversa en cualquier conglomerado urbano (Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Bahía Blanca, Santa Fe, La Plata, Gran Mendoza etc) asegurase una presencia suficiente para consolidar el poder a pesar de encarnar una fuerza política capaz de traicionar sus principios elementales con tal de mantener los privilegios de unos pocos.

Como parte del Plan Argentina contra el Hambre, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación hará entrega de la Tarjeta Alimentaria en Mar del Plata.

El operativo se realizará en el espacio Unzue, ubicado en Río Negro 3470. Allí, los titulares que hayan sido notificados previamente vía SMS y correo electrónico podrán hacer las largas colas necesarias para que el poder saque las fotos que luego pondrán en evidencia su «sensibilidad social» frente a una crisis en la que seguramente nada tiene que ver, y así retirar la tarjeta en el día y horario asignado.

En Mar del Plata se entregarán 16800 tarjetas AlimentAR y en la provincia de Buenos Aires está previsto el reparto de 557.000, muchas de las cuales ya fueron entregadas en distintos distritos. Cifras que demuestran el éxito absoluto del peronismo, que gobernó el distrito durante casi 30 años, en eso de generar pobres para poder controlarlos a su antojo. 

Que más de medio millón de personas necesiten de una tarjeta para comer no es algo fácil de conseguir en un país capaz de generar alimentos para 400 millones de seres humanos…

Si la idea era respetar la movilidad ascendiente que el justicialismo sostuvo históricamente, estamos frente a un claro fracaso….

Si por el contrario era convertirse en una fábrica de pobres para promover el clientelismo, el éxito ha sido arrollador…

Las tarjetas serán entregadas de manera directa por el Banco Provincia y se recargará de manera automática el tercer viernes de cada mes.  Pero seguramente allí estará alguna referente del kirchnerismo que busca ser intendente de la ciudad para lograr que durante su gestión ya no sean 17.000 sino al menos 100.000 los marplatenses que necesiten hacer una fila de horas y horas, poniendo cara de feliz cumpleaños, mientras extienden la mano para recibir la limosna de un plato de comida de manos de sus «salvadores».

Si Evita viviera…estaría vomitando.