Terminal: la imagen que la ciudad no debería mostrar

Por segundo día consecutivo llegar a la terminal de micros de Mar del Plata se volvió un verdadero trastorno para miles de turistas que visitan la ciudad.

Un grupo de maleteros que denuncia trabajar en condiciones de “absoluta precariedad laboral” mantiene bloqueado el acceso a la estación y tras un año y medio de lucha “sin respuestas” de la concesión de la Ferroautomotora ni de las empresas, se instalaron “por tiempo indeterminado” y con la firme postura de no dejar ingresar a ningún micro hasta que el personal sea debidamente registrado.

De noche, una parte de los micros hace ascender y descender a los pasajeros por la avenida Luro, mientras que durante el día la partida y el arribo de los servicios se distribuyen en las calles aledañas, frente a negocios y casas de vecinos, por 3 de Febrero, Misiones, Italia y Chaco, mientras el acceso sobre la calle 9 de Julio lleva más de 24 horas obstaculizado por los trabajadores de carga y descarga de la estación, acompañados por la CTA Autónoma.

El bloqueo se inició el sábado a la madrugada, en el segundo fin de semana “fuerte” de la temporada, pero los maleteros sostienen hace más de un año y medio sus reclamos: no están registrados, no dependen de ninguna empresa ni de la concesión de la Terminal, no perciben ningún ingreso fijo sino que viven de la propina, no tienen obra social ni ART, si se lastiman -como pasa frecuentemente- deben atenderse por su cuenta y “están totalmente precarizados”, indicaron.

La protesta se concentra en el acceso a la estación y se extiende por más de 150 metros a lo ancho de la calle 9 de Julio, hasta Italia. Son 28 los maleteros en esta situación, muchos de ellos de larga data dentro de la estación -incluso algunos trabajaban en la Vieja Terminal- y luego de varias “promesas incumplidas” y audiencias sin acuerdos en el Ministerio de Trabajo, resolvieron volver a visibilizar sus reclamos en la calle, con una actitud firme, “por tiempo indeterminado” o mejor dicho hasta que se revierta y se encuadre su situación laboral.

Las familias que llegan o se van arrastran sus valijas sobre la calle por 200, 300 o hasta 500 metros. Las unidades están distribuidas en varias esquinas o a mitad de cuadra, y suben y bajan a los pasajeros en plena calle, mientras las plataformas están vacías desde que se inició el bloqueo.