«Terminen ya el tema»: el contrato de la basura disparó la orden de Vidal

Redacción – En La Plata trinaban; el aumento del contrato de la basura supera cualquier lógica. «Este tipo está trabajando para el peronismo», bramó la gobernadora. «Terminen el tema», ordenó.

“La empresa 9 de Julio cobra casi 60 millones por mes y la recolección de residuos es deficiente en los barrios de Gral. Pueyrredon. El intendente Arroyo aumentó el contrato de la recolección de residuos de 45 a más de 58 millones en un año”, advirtió el concejal del Frente para la Victoria, Marcos Gutierrez, a través de las redes sociales, sin pensar que a 400 km. de distancia había alguien que repetía esas mismas palabras…pero a los gritos.

Dicen los que la conocen que no es fácil sacar de sus casillas a María Eugenia Vidal. pese a su firmeza de carácter, la gobernadora rara vez levanta el tono de voz para dar una orden y en sus cercanías suelen afirmar que «cuanto más dulce es al hablar, más enojada está».

Pero esta vez parece que todas las compuertas fueron arrasadas por la furiosa reacción de la mandataria. Harta de tener que frenar a quienes le piden «terminar con el delirio» del intendente Arroyo y solo recibir quejas y reproches que le llegan desde los sectores afectados por la desidia y la mala praxis del lord marplatense, la noticia de la insólita concesión a la empresa encargada de la higiene urbana parece ser la gota que rebalsó el vaso y la paciencia de la gobernadora.

Máxime cuando alguien le deslizó un informe que habla de una flamante y estrecha relación entre un profesional muy cercano Arroyo y los beneficiados por el exorbitante pago. Lo que agrega una sospecha de aquello que más enfurece a Vidal: la corrupción.

Por eso en las últimas semanas, una vez que recibió el diagnóstico de su enviado Joaquín De la Torre quien concluyó que la propia personalidad del intendente y su falta de contacto con la realidad hacen la situación inmanejable, insiste en recordar a quienes ahora piden premura que fue ella la que en aquella reunión en Chapadmalal había dispuesto que Arroyo debía aceptar apartarse del poder efectivo y quedar como una figurita decorativa o irse en marzo para permitir la elección de un nuevo jefe comunal.

Para ello es imprescindible su renuncia hasta un día antes del decreto de convocatoria a elecciones generales. Y en ese caso, además de las ya previstas legislativas, se votaría en la misma fecha para elegir intendente municipal. Y esta opción, manejada desde aquellos días de Chapadmalal, es la que vuelve a tomar el centro de la escena.

«Terminen ese tema ya» ordenó Vidal; «ese tipo está trabajando para que el peronismo nos gane», concluyó.

Por lo pronto quedó en claro que Cambiemos no va a apoyar, «de ninguna manera» -dijo- el aumento firmado entre gallos y medianoches por el intendente.

¿Y qué pasa si se frena el decreto y comienza un conflicto con la empresa que deja a Mar del Plata llena de basura en verano?, le preguntó su ministro de más confianza.

«Yo sé como hacer para que se lleven la basura… y a los que se creen vivos», dijo Vidal. «Pero con Mar del Plata se terminó la paciencia. Nos equivocamos al elegirlo y no nos vamos a hundir con él».