TIEMPO DE CONSENSOS

El encuentro entre el intendente saliente y quien fue elegido como su sucesor da pie a pensar que la transición debería ser normal en el municipio. Es bueno que atrás quede la dureza de la campaña.

Los testigos hablaron de cordialidad y los propios designados para manejar el traspaso -José Cano en nombre de Arroyo y Pablo Fernández por la nueva administración- expresaron a su vez la predisposición para que quienes llegan puedan conocer todos los detalles necesarios para arrancar el 10 de diciembre en plenitud.

Sin embargo un punto aparece como complicado de resolver: el nuevo jefe comunal ha expresado en campaña -y lo ha reiterado después del comicio- que se dispone a un cambio muy fuerte en el rumbo elegido por Gustavo Pulti.

La anunciada fusión de entes, los cambios propuestos en la conducción de la policía local, la relación con el personal del municipio (que deberá encararse antes del 6 de enero, fecha en la que entrará en plena vigencia la nueva ley que la regula y que entre otras cosas debería arrancar con la respectiva Convención Colectiva de Trabajo resuelta), las modificaciones al código de publicidad o el destino de la edificación que hasta ahora iba a contener las dependencias del municipio, no solamente significan variaciones profundas sino que en la mayoría de los casos requerirá de la participación del Concejo Deliberante como principal protagonista.

Es cierto que sumando los votos de su propia bancada a los del radicalismo Arroyo podría imponer todos sus proyectos. Pero no lo es menos que el aire político se enrarecería si, una vez más, las mayorías automáticas tomaran para si la resolución de los temas. Aunque en este caso serán semi automáticas y no sean pocos los radicales que cuestionan alguna de aquellas decisiones.

Y tal vez sea el Presupuesto 2016 el punto principal a discutir. La experiencia de la visión que al respecto tiene el designado Secretario de Hacienda le costó al radicalismo fuertes dolores de cabeza cuando intentó imponerla en tiempos de la administración de la UCR local y no son pocos los que temen que el resultado esta vez no vaya a ser mejor.

Así como los recordados choques de Cano con el sindicato -que motivaron su salida abrupta y crispada del gobierno de Pulti en su primera etapa- abren una luz de inquietud en un punto que será sensible para cumplir compromisos de campaña.

Bienvenido entonces el tono con el que se dio el primer paso, pero mucha atención a lo que se viene. Requerirá de consensos profundos, de esos que van mucho más allá de los gestos y la intenciones, y marcará sin duda alguna la relación oficialismo-oposición tal vea por el resto de la gestión.

A estar atentos…

Foto: Atención 10 Ahora