Tipo de cambio: los vicios incorregibles de la economía argentina

Por Fernando V. Alfonso – ¿Qué significa el Tipo de cambio en Economía?. Nada más que el precio de la moneda extranjera en términos de la nacional. ¿Y cuál es el que hoy rige en Argentina?.

Fernando V. Alfonso

Estuve unos cuantos días fuera del país, y ello me permitió verificar “in situ” algo que cualquiera de ustedes podría haber hecho, sin necesidad de ser experto en algo: El tipo de cambio en Argentina vuelve a estar atrasado. Café a café, pizza a pizza, taxi a taxi, el protagonista confirma que la Ciudad de Buenos Aires está carísima, y por el contrario otras ciudades que no se precian de estar de oferta, tienen precios normales. Atención, hablo de países que no usan el tipo de cambio como ancla de nada.

¿Qué significa el Tipo de cambio en Economía?. Nada más que el precio de la moneda extranjera en términos de la nacional. Si bien hay muchas maneras de definir un tipo de cambio de equilibrio, nada indica que el valor de la divisa que utilicemos como moneda extranjera, y rige en nuestra economía doméstica por el mecanismo que sea, es “normal”.

Es el caso de Argentina. Si Ud. le pregunta a un funcionario del Gobierno, cual es el mecanismo que define el precio de la moneda extranjera, la respuesta inevitablemente será: Libre. Con esto el agente público nos quiere decir que en nuestro país, no existen restricciones de acceso para la compra o venta de moneda extranjera para nuestros conciudadanos o empresas.

Y si le repreguntamos al mismo funcionario: ¿Cómo se define el precio de una unidad de dólar americano, por ejemplo?, la respuesta será un latigazo: Por la oferta y la demanda de los operadores en ese mercado.

Personalmente, pienso que esta es una verdad a medias. Como los actores del mercado de cambios son “infinitos”, ya sean particulares, empresas, residentes de terceros países, etc; nadie debe ignorar que dentro de ese “infinito”, hay uno muy singular y poderoso: El Banco Central de la República Argentina.

Es este operador quien a partir de sus cuantiosas reservas , puede intervenir en las ruedas diarias fijando la cotización de la divisa alrededor del valor que el Gobierno estima como de equilibrio. Lo hace a través de su doble standart de oferente y demandante. El BCRA participa del mercado libre, pero es como un jugador de grandes ligas que compite con equipos del ascenso. Por eso a este tipo de situaciones, la teoría económica las define como de Flotación Sucia, reconociendo que el mercado es libre, pero hay un jugador que impone las reglas del juego.

Pero: ¿El gobierno no advierte que el tipo de cambio está atrasado?, lo que implica que nuestro peso está sobrevaluado respecto a otras monedas, yo pienso que si pero mantiene la ficción para llegar a otros objetivos. El más importante es el de mantener a raya la inflación por esta vía.

Si admitimos que casi todos los bienes que se producen en una economía, tienen una proporción de componentes importados, el mantener el dólar anclado, evita que esos costos se trasladen a los precios internos, moderando la inflación. El sistema es de recorrido corto y depende de la capacidad del “jugador importante”, de mantener su oferta de divisas todo lo que el mercado le pida. Yo no pondría las manos en el juego por una apuesta de este tipo. Sin embargo, todos los gobiernos argentinos, militares, civiles, populistas, de derecha, izquierda, Centro, arriba y abajo, han practicado esta martingala. En general nos fue mal a todos.

Los síntomas están despuntando, la Balanza Comercial de la Argentina o sea la diferencia entre exportaciones e importaciones, se está volviendo muy deficitaria, y la de Cuenta corriente que es la BC más las transferencias también, y la Balanza de Pagos que es la BC + CC + saldos financieros es arrastrada por la moda…todo muy fierito…

Los números no son calamitosos aún, pero las alarmas nunca deben desestimarse.

Dedico esta columna a J.M.Keynes, el economista que tempranamente advirtio la perversidad de estos desequilibrios.