Un fallo de la Corte que confirma la persecución sufrida por Hooft

La Corte confirmó el fallo absolutorio en el jury. Como en esa instancia se trataron todas las acusaciones que afectan al juez la pregunta es hasta cuando seguirá una persecución ya sin sentido.

Aunque en muchas ocasiones ingresados por la ventana, todos los temas por los cuales fue acusado y perseguido judicial y fácticamente el juez Pedro Federico Hooft fueron tratados en el jury de enjuiciamiento del cual resultó absuelto por apabullante mayoría. Sin embargo sus acosadores continúan adelante en una ya absurda búsqueda de probar lo que nunca ocurrió.

La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires ratificó el fallo del Jurado de Enjuiciamiento que absolvió al juez Pedro Federico Hooft, acusado de complicidad en crímenes de la humanidad cometidos en Mar del Plata durante la última dictadura.

La Corte rechazó por mayoría un recurso interpuesto por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en el que solicitaba la nulidad del fallo absolutorio dictado en abril de 2014 por el Tribunal encargado de juzgar a los jueces en la provincia de Buenos Aires.

Los jueces Hilda Kogan, Luis Genoud, Héctor Negri y Víctor Violini se pronunciaron por rechazar el recurso, mientras que Eduardo De Lázzari votó a favor de declarar la nulidad del fallo y de la realización de un nuevo Jury contra el juez marplatense.

“Las denuncias de afectación de derechos constitucionales de debido proceso, acceso a la justicia e imparcialidad, y la tacha de arbitrariedad del pronunciamiento, no cumplen con el estándar que para asuntos de esta naturaleza se exige, y por lo tanto, no demostrada en forma nítida, inequívoca y concluyente la lesión de tales derechos, el rechazo al recurso, se impone”, expresaron los jueces de la Corte bonaerense en el fallo.

Hooft había sido absuelto en el 2014 por Jurado de Enjuiciamiento presidido por el ministro de la Suprema Corte provincial Juan Carlos Hitters y que integraron además cuatro legisladores y cuatro abogados.

La pregunta que cabe en la ocasión es de una sencillez apabullante: ¿tiene sentido continuar con una desgastante y perversa persecución a un hombre que ya ha probado su inocencia?. En el caso improbable de lograr una condena en una instancia anterior…¿es siquiera imaginable que la Corte niegue su fallo anterior y concluya que Hooft ha cometido alguno de los delitos de los que se lo acusa?.

Quienes pretenden defender el recuerdo de aquellos que en su visión han sido atropellados por la justicia y el poder, utilizan la justicia y el poder para perseguir a quienes no piensan como ellos.

Tal vez haya llegado el momento en el que la justicia ordene el cierre de todas las causas conexas cuando el máximo tribunal del país ya se ha expedido sobre la cuestión de fondo.

De no hacerlo se estaría permitiendo el acoso y la mortificación de alguien que ya ha logrado demostrar su inocencia. Lo mismo que, no casualmente, hacía la dictadura militar y replicaban los movimientos subversivos que en sus caricaturescos juicios populares decretaban la culpabilidad de una persona sin siquiera permitirle sustentar con pruebas lo contrario.

Algo que, se supone, la democracia había dejado atrás. ¿O no?.