Un joven chef argentino brilla en la cocina de un lujoso restaurante de Dubai

Valentín Gorbalán se luce en la cocina a la vista de todo el salón en un deslumbrante hotel de Dubai. Apasionado por su profesión, contó en Radio Brisas cómo llegó la oportunidad de trabajar en el exterior.

“La primera experiencia fue en Mar del Plata, me fui a Uruguay, y me fui a Europa con un amigo, tres meses por distintos países. Cuando volví a Uruguay hice una prueba para ir a Francia a trabajar, quedé y no hubo marcha atrás. Con mi amigo trabajábamos en el Sheraton en Colonia, empezamos a ahorrar sin saber qué hacer con ese dinero, y Franco me dijo de ir a Europa. Nunca se me había cruzado por la cabeza, pero nos pusimos el objetivo de ahorrar para poder hacer ese viaje tipo mochilero, en hostels y recorriendo lugares”, explicó Gorbalán en diálogo con Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo.

Por otro lado, afirmó que “la cultura, la gente, los idiomas me llamaron mucho la atención. El viaje lo hice para probar, y salió. Cuando llegué a Francia, sabía que iba gente con la que trabajé en Uruguay estaba tranquilo, en cuanto al idioma, no sabía nada de francés y muy poco inglés. Llegué a trabajar a la costa francesa, a Saint Tropez, un lugar hermoso, fantástico. Trabajábamos alrededor de 15 horas, a veces sin días libres, muy duro, pero después del trabajo tratábamos de despejarnos. El restaurante está al lado de la playa, en un lugar privilegiado. El contrato era de seis meses, por la temporada de verano y después tenía que irme a otro lado a buscar trabajo. Ese tiempo lo recontra disfruté”.

El chef aseguró que cuando llegó la pandemia “estábamos en Francia con mi novia al principio de la cuarentena, fue como una cachetada, tremendo. Esos meses el estado estaba pagando el 84% de los sueldos así que teníamos un ingreso, la casa nos la daba el trabajo, y pudimos subsistir bastante bien. Con mi novia nos fuimos a Suiza y después a Berlín. Ahí yo estaba trabajando en una empresa de repartos de supermercados, salíamos a repartir en bicicleta, y había un montón de latinos. Tenía en la cabeza que quería irme a Berlín, después conocí a mi novia Camila y ella se vino conmigo. El Covid ahí pasa desapercibido”.

Con respecto a su pareja, comentó que “es argentina, de Villa Ballester, la conocí en un hostel en París, donde ella trabajaba. Ahora estoy en Dubai y ella en Argentina, pero no hay nada que el amor no pueda atravesar. Tenemos el proyecto de hacer la ciudadanía y nos vamos a volver a ver para poder concretar lo que tenemos por delante. Mi trabajo actual apareció en un contexto de desesperación, fue una decisión que quizás tenía que haber pensado más. En Berlín, se nos vencía la visa entones teníamos pensado extenderla y por un motivo no pudimos, me desesperé y salió venir acá. Nos volvimos a Argentina dos meses y me vine para acá. El primer mes fue duro porque extrañaba un montón a mi familia, amigos, pero ahora que estoy más acomodado no es tan chocante la cultura”.

Por otra parte, señaló que “es impresionante el calor que hace en esta temporada, 45 grados con una humedad del 80%, es insoportable estar afuera. El día a día es levantarme, ir al laburo, los chicos con los que trabajo son de India, Pakistán, Indonesia, Francia, Italia. Después hay un venezolano, que es la única persona con la que hablo español en el hotel, él es el gerente del restaurante. El lugar es hermoso, tiene la cocina en el medio del salón, rodeada por las mesas, las personas pueden ver en todo momento lo que estamos haciendo nosotros. Hay gente que cuando termina de comer pasa por donde se despacha la comida para el mozo y saluda, hacen videos. Esta muy bueno, me encanta tener un contacto con la persona que va a comer y que te diga que está bueno”.

No pensé llegar tan lejos con la edad que tengo, recorrí tanto camino en tan poco tiempo. Estaba en Pergamino y estudiaba en Buenos Aires en el Instituto Argentino de Gastronomía, viajaba todos los sábados a estudiar, me llevó dos años la carrera. Hasta el día de hoy sigo en contacto con mucha gente. El IAG tiene una sección en la parte de alumnos que se llama bolsa de trabajo donde postean pasantías. Yo vi un posteo que buscaban alguien para hacer una temporada de 4 ó 5 meses en una estancia privada en Mar del Plata, mandé el curriculum sin experiencia, tuve una entrevista y me llamaron. Tenía que hacer todo, aprendí un montón y practiqué muchísimo”, explicó.

Además, agregó que “cuando trabajé en Uruguay, era una pasantía de seis meses, agradezco por haber mandado ese curriculum. Fue un gran trampolín para todo. Era un hotel muy conocido, el Hyatt, con todos los rangos de una cocina de verdad. Yo trato de hacer las cosas bien y siento que tengo talento y que puedo seguir más, que no hay techo”.

Actualmente está trabajando en el hotel de Armani en Dubai. “Mi familia está contenta, es un orgullo para ellos. Ahora valoro mucho más lo que pasé allá con mis amigos, mi novia, extraño un montón Argentina. Acá tengo un contrato por dos años, pero me puedo ir cuando quiera. En cuanto al Covid, está controlado, subieron un poco más los casos, pero nos cuidamos bastante, nos hacen chequeos médicos en el hotel cada dos semanas. Pero en Dubai está muy tranquilo, están vacunando a todos. Hay muy poco turismo porque hace mucho calor”, mencionó.

Por último, contó que “puedo aportar mi conocimiento por todo lo que fui aprendiendo, eso está buenísimo. La cocina no es fácil, hay que trabajar. Viajar te abre la cabeza, te enriquece como persona, es un crecimiento inmenso, sea donde sea que viajes, empezás a conocer mucha gente y valorar cosas que antes no hacías. Empezás a mirar para adentro y a mirar todo lo que aprendiste. Yo recomiendo que lo hagan porque no se van a arrepentir nunca”.

Escuchá la nota con Valentín Gorbalán en diálogo con Florencia Cordero en «Un Lugar en el Mundo»