Una bomba de tiempo contra el país ya deja oír su «tic-tac»

La justicia de Nueva York acumula demandas por 7.000 millones de euros; por ahora no hay negociación entre los litigantes y el Gobierno de Cristina

Las reclamaciones contra Argentina por la deuda impaga desde la crisis de 2001 se han más que cuadruplicado en los tribunales de Nueva York. En junio pasado había quedado firme en EE UU una demanda de los ‘fondos buitre’ NML y Aurelius y de otros 13 pequeños inversores que rechazaron la reestructuración de la deuda argentina de 2005 y 2010. Era una sentencia por 1.100 millones de euros, que con los intereses ha ido creciendo hasta 1.500 millones. Pues el pasado lunes venció un plazo para que se presentaran otros demandantes ante el juez neoyorquino Thomas Griesa y las exigencias se han elevado hasta casi 7.100 millones.

El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, reconoció este martes a la Radio Nacional de su país que las demandas ahora ascienden a entre 6.200 millones y 7.100 millones. Kicillof aseguró que el 85% del dinero reclamado proviene de litigios de ‘fondos buitre’, es decir, aquellos que se dedican a comprar a bajo precio deuda de países y empresas en suspensión de pagos para oponerse a las reestructuraciones y exigir en la justicia el cobro del 100% de su valor nominal.

La justicia de EE UU estableció en 2014 que Argentina no podría seguir pagando a la mayoría de acreedores en ese país y Reino Unido que aceptó la quita de 2005 y 2010 hasta tanto no saldara lo demandado por los ‘buitres’. El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se negó a acatar el fallo con el argumento de que era injusto pagar más al 7,6% que rechazó la reestructuración que al 92,4% que la aprobó. Es así que en julio pasado estalló una crisis de deuda: Argentina ya no pudo abonar los vencimientos del pasivo refinanciado. El Gobierno de Fernández impulsó una ley para pagar a los acreedores de esta deuda en Buenos Aires, a través de la sociedad estatal Nación Fideicomisos, pero muy pocos aceptaron hacerlo y a su vez han encontrado trabas para cobrar por supuestas amenazas legales de EE UU contra esa entidad.