Una buena: el precio de la soja empujará la recaudación

El raid alcista en los últimos 60 días podría convertirse en la mejor noticia para un gobierno que necesita empoderarse en el manejo de la economía después de un año abocado a la  pandemia.

 

La suba de las cotizaciones de la oleaginosa significaría por lo menos unos USD 4.000 millones extra en relación a lo proyectado a fines de septiembre. A esto habrá que sumar lo que adicionen el maíz y el trigo, este último clave en los primeros meses de 2021.

Además, aunque la presión impositiva sigue por las nubes, los números de los productores mejoran por la nueva realidad del mercado, lo que podría quitar un poco de presión a las negociaciones que los funcionarios mantienen con el Consejo Agroindustrial.

Sin embargo, la principal amenaza es el clima. Con pronósticos de un verano seco por efecto del fenómeno Niña, la cosecha podría verse afectada, provocando que la suba de precios solo alcance para compensar la caída de la productividad.

Este martes, la soja volvió a subir en el mercado de Chicago y quedó a solo tres dólares del mayor valor registrado en seis años: los USD 433 del 6 de junio de 2016. Para encontrar una cotización superior habría que ir hasta agosto de 2014, cuando cerraba en USD 450 (eran los últimos meses de la época de oro de los commodities agrícolas).

Tan repentina fue la actual mejora, que hoy el precio de la oleaginosa es USD 65 mayor que el promedio de septiembre.

Medido en valores FOB (lo que en realidad captura la exportación argentina) entre agosto y noviembre, el aceite de soja subió 19%; el poroto, 23%; y la harina, 36%. En el caso de los cereales, el maíz subió 27% y el trigo 9%.

¿Cuál será el impacto sobre el ingreso de dólares del año próximo? En septiembre, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó que la campaña agrícola 2020/21 para los principales cultivos alcanzaría las 120,8 millones de toneladas. Teniendo en cuenta el precio promedio FOB de julio a septiembre, significaba un ingreso de divisas de USD 25 mil millones y la recaudación fiscal de USD 12 mil millones.

Ahora, considerando la participación de cada uno de los cultivos y los diferentes productos exportables, el impacto de la suba de los precios FOB podría significar entre USD 4.000 y 5.000 millones adicionales en ingresos por exportaciones.