Una denuncia de Mons. Mestre que debe ser aclarada

El Obispo Diocesano aseguró que debido a “trabas de tipo político” no se ejecutó la emergencia alimentaria aprobada. Muy grave como para quedar sin precisiones.

El obispo Gabriel Mestre aseguró este miércoles que debido a “trabas de tipo político” no se ejecutó la emergencia alimentaria aprobada en el distrito.

“Faltó ejecutarse aquí en nuestro municipio, en otros lugares se dio. Hubo trabas de tipo político. Lamentable: se hizo también hasta una lectura política partidaria de la Iglesia, lo que no nos interesa absolutamente para nada porque acá estaban en juego las necesidades que nosotros percibimos en el latir de cada comunidad”, lanzó el obispo en la conferencia de prensa en que anunció la 46° Marcha de la Esperanza.

La emergencia alimentaria fue aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante el 13 de septiembre y fue promulgada más de 15 días después por el intendente Carlos Arroyo. Con todo, concejales opositores advirtieron en una de las últimas sesiones que parte de sus artículos no se respetaron.

“Esperemos que de aquí en adelante podamos afrontar creativamente desde los distintos espacio políticos partidarios, sociales, la Iglesia, otras iglesias y las ONG que trabajan en esta línea para poder realmente llevar adelante este tema de hambre y sobre todo de nutrición que es muy serio en nuestro país y particularmente en nuestra ciudad”, dijo Mestre.

Así como antes de las elecciones había hablado “con todos los candidatos”, el obispo recordó que después del 27 de octubre dialogó con el intendente electo, Guillermo Montenegro, con quien quedó en compartir un desayuno después de que asuma. La intención, dijo, es abordar “cuestiones que tienen que ver con lo social y lo educativo”. “Nos interesa poder llevar adelante una buena gestión con autonomía y colaboración”, apuntó.

Por otra parte, Mestre se refirió al rol asistencial de la Iglesia en un mes particular como el de diciembre.
“Como lo venimos haciendo hace tantos años en cualquier servicio de cáritas de nuestras capillas, de nuestras comunidades, en el servicio concreto de merenderos, la Noche de la Caridad y el Hogar de Nazaret para las personas en situación de indigencia sigue siendo el de siempre: por un lado, asistir y acompañar otras pastorales”, remarcó.
“La asistencia directa para nosotros tiene un sentido claramente evangélico. Vemos en el pobre, el enecesitado, el vulnerable el rostro de Jesús y así queremos responder”, cerró.