Una foto del cadáver de Nisman que alertó sobre una prueba perdida

Desapareció el cargador de la pistola que aparece en la foto del cadáver de Nisman. En la fiscalía de Fein no saben como explicar la grave situación.

En la foto 1 del cadáver de Alberto Nisman en el baño de su vivienda no aparece un cargador de la pistola Bersa 22 con la cual fue asesinado.

Pero en la foto 2, de igual escena, aunque tomada desde distinto ángulo, sí aparece un cargador. El dato conocido ayer por medio del programa televisivo «1+1=3» provoca una crisis profunda en la investigación realizada por la fiscal Viviana Fein, acercándola a un punto sin retorno.

La diferencia surge de cotejar de fotografías del expediente judicial, tomadas por personal de la Policía Federal Argentina  apenas se encontró el cadáver del fiscal especial para el caso AMIA que había denunciado a la Presidente de la Nación y varios colaboradores y simpatizantes por encubrimiento en la investigación sobre responsabilidad de Irán en el atentado contra la sede de la mutual israelita argentina.

En la foto  en la que aparece Nisman tirado en el baño en un charco de sangre la remera blanca que viste el fiscal asesinado se encuentra, manchada con sangre. Sin embargo, en las baldosas ubicadas debajo de esa porción del torso no hay sangre. Por lo tanto, ¿cómo llegó la sangre a la remera si no había ninguna herida cortante en el torso de Nisman?

La única explicación posible es que el cadáver haya sido movido, como sostienen los peritos de parte designados por la viuda del fiscal muerto.