Un tiro de gracia para la industria pesquera local

Por Adrián Freijo – Cristina impuso como Subsecretario de Pesca a Carlos Liberman, santacruceño y miembro de La Cámpora, quien mucho ha trabajado contra la industria local.

Cristina Fernández de Kirchner torció una vez más el brazo del presidente electo, quien ya tenía reservado un nombre para el cargo, e impuso como próximo Subsecretario de Pesca de la nación a Carlos Liberman quien es hoy autoridad pesquera de Santa Cruz y representante de la provincia patagónica en el Consejo Federal. Se mete así en una cuestión que ha sido prioridad de la familia Kirchner desde los ya lejanos tiempos en los que gobernaban la provincia patagónica y ya posaban sus manos sobre la rentable y por entonces incipiente actividad del sector.

Este abogado proveniente de La Cámpora, ha podido mejorar la actividad en Puerto Deseado a partir de un aumento en los desembarques que también se tradujeron en mayor empleo en tierra y que fueron conseguidos a través de una víctima propiciatoria que fue la industria fresquera marplatense.

Carlos Liberman, acá junto a Wado de Pedro, será el encargado de la pesca argentina

Desde su asiento en el Consejo Federal Pesquero, y contando con la complicidad de los legisladores kirchneristas y la torpeza o indiferencia de los bonaerenses, logró para su provincia los beneficios que hicieron que la industria mirase hacia el sur en detrimento de la actividad en nuestro puerto. Prueba de ello es el aumento de las descargas en Deseado que entre 1015 y 2018 pasaron de 0 a 5500 tn., con una proyección de 8.000 tn. para este año. Todas ellas dejaron de ser descargadas en el puerto de Mar del Plata, sin que las autoridades del Consorcio, los legisladores locales y en muchos casos el sector empresario hiciesen nada para evitarlo.

Rápido de reflejos Carlos Liberman comenzó a moverse apenas consolidado el triunfo de Alberto Fernández en las PASO, asegurándose el apoyo de Cristina y de los principales empresarios del sur. El 27 de setiembre, en una reunión llevada a cabo en la Casa de Santa Cruz en CABA con la presencia del nombrado, del Ministro de la Producción santacruceño Leonardo Álvarez y los titulares de las empresas Argenova, Pesquera Deseado, Pesquera Veraz y Vieira Argentina se concluyó un acuerdo tendiente a desarrollar nuevas estrategias que permitan la llegada de mayor cantidad de buques fresqueros al puerto sureño. Durante esa reunión Liberman aseguró que Cristina le había garantizado su llegada a la subsecretaría y el manejo de la política pesquera nacional.

Mientras nuestro puerto languidece Deseado es el que más ha crecido en la década

Liberman ha sido señalado en diversas ocasiones por algunos manejos poco claros en lo referido al otorgamiento de cuotas de pesca de langostino, habiendo llegado a entregar la autorización a barcos que no tenían permiso para dicha operatoria. Sugestivamente en todos los casos los afectados coincidieron con el porcentaje de retorno que les había sido solicitado para lograr el beneficio.

El tema adquiere mayor gravedad ya que allegados al electo gobernador bonaerense Axel Kiciloff reconocen que no tiene en sus filas a nadie que provenga de la actividad pesquera ni portuaria con peso y antecedentes suficientes para ocupar la estratégica subsecretaría y además cubrir el sillón que al distrito le corresponde en el decisivo Consejo Federal Pesquero. «El camino se angosta» reconocen, «y la designación terminará cayendo en alguien de La Cámpora, que será solo un eco de Liberman, o en un hombre cercano a Felipe Solá que ya sabemos lo que hizo con la pesca en su paso por la Secretaría. Peor el remedio que la enfermedad» concluyen.

Así, mientras desde Santa Cruz ya todo está cocinado para quedarse con el grueso de las capturas nacionales, la provincia de Buenos Aires es todo improvisación y nadie sabe quien será el encargado de defender sus derechos a partir del 10 de diciembre.

Tal vez sea un llamado de atención para Guillermo Montenegro: ¿qué puede ser más importante para marcar gestión que ponerse rápidamente en autos de esta circunstancia y obrar en defensa de una actividad que representa miles de puestos de trabajo para la ciudad?, ¿no es tiempo para que un intendente trabaje en serio por la producción local?.

En el medio de esta vorágine, Mar del Plata sigue perdiendo terreno como viene haciéndolo sin solución de continuidad desde que «los pingüinos», voraces como pocos, se encaramaron en el poder de la república.

Llevándose en sus picos todo el pescado…