Una organización que tomó a los marplatenses por estúpidos

Las organizadoras del Encuentro Nacional de Mujeres emitieron un comunicado en el que insisten en menospreciar a los marplatenses y que debería ser respondido por las autoridades.

«Miente, miente que algo quedará», aquella triste frase de Joseph Goebbels, toma otra vez el centro de la escena en un comunicado de las organizadoras del encuentro que supone una burla a una sociedad agraviada por los desmanes de las integrantes de las marchas.

Esta actitud negadora, demostrativa de la complicidad criminal de todos los responsables, no debería pasar desapercibida por las autoridades municipales que sería bueno saliesen con toda la dureza que sea menester para dejar en claro que no hacen la vista gorda frente a semejante despropósito.

EL INSÓLITO COMUNICADO

“El 30 Encuentro Nacional de Mujeres ha protagonizado una extraordinaria y emotiva marcha con 65.000 mujeres. Las calles de la ciudad se inundaron de lucha, de fuerza y de consignas en la que se ha expresado más que nunca la vigencia del ‪#‎NiUnaMenos‬ y la exigencia de Emergencia Nacional en Violencia Sexual y Doméstica, en el marco de la escalada de femicidios ocurridos en las últimas horas en la ciudad y en el país.

La consigna se resumió en “No hay #NiUnaMenos sin Emergencia Nacional”. El recorrido de la multitudinaria marcha que encabezó la Comisión Organizadora fue el que se había programado, señalizando los lugares de lucha del movimiento de mujeres de la ciudad, como lo fue la clausura del prostíbulo La Posada, el Tribunal Federal Oral, El Ministerio de Trabajo de la Nación y el Departamento de Tribunales, finalizando el recorrido en la rambla de manera exitosa. (1)

Por otra parte queremos expresar nuestro enérgico repudio a la represión y violencia ejercida horas más tarde contra agrupaciones de mujeres que se dirigieron a la Catedral. Exigimos la liberación inmediata de las mujeres detenidas y violentadas”. (2)

Comisión Organizadora del 30 Encuentro Nacional de Mujeres – Mar del Plata 2015.

(1) En este punto omiten sibilinamente citar los estropicios que al paso de la marcha se llevaron a cabo en centenares de viviendas y negocios y que ilustramos ampliamente en la presente edición.

(2) Igualmente olvidan aclarar que las marchantes iniciaron la agresión contra la catedral, destruyeron sus rejas, lanzaron excremento sobre las personas que intentaban custodiar el templo y agraviaron de palabra a la fe que tales personas profesan.

Probablemente estará en la mente de las autoridades dejar que el tiempo borre las huellas del enojo de miles de marplatenses. Una apuesta que, con un comicio tan cercano y con la magnitud del daño provocado sobre bienes públicos y privados, parece una verdadera estupidez.