Una vez más el «deporte» de agredir a efectivos de la Policía Local

Tras el partido de Aldosivi, hubo 18 detenidos dentro del estadio y otros 4 en las inmediaciones que agredieron a efectivos de la Policía Local. Preocupación por lo que parece ser una costumbre.

La noche aparentaba ser tranquila y el anodino empate entre Aldosivi y Defensa y Justicia colboraba con esa situación. Sin embargo la provocación de algunos integrantes de la barra de Aldosivi, dirigida a efectivos de la Policía Local, fue el preámbulo de lo que ocurriría luego en las inmediaciones del Minella.

Ya cuando esas provocaciones pasaron a mayores, la policía provincial procedió a detener a 18 personas dentro del estadio. Pero lejos de calmar los ánimos los disturbios se agravaron en las afueras del mundialista y allí un grupo de exaltados simpatizantes agredió a efectivos de la local, los que debieron solicitar la ayuda de los efectivos de La Bonaerense que se encontraban en el lugar.

Tras varias escaramuzas -en las que los llamados Pitufos llevaron la peor parte- cuatro barras quedaron detenidos y posteriormente alojados en el alcaidía local a la espera de prestar declaración acusados de disturbios, resistencia a la autoridad y lesiones leves.

Los efectivos de la Local involucrados en el incidente fueron revisados por el cuerpo médico del HIGA constatándose que las escoriaciones no revestían gravedad alguna.

Sin embargo algo preocupa por estas horas a las autoridades locales y policiales: de la mano del convencimiento sobre la escasa preparación de la Policía Local, se ha convertido en una costumbre de los grupos de inadaptados, que pululan libremente por los estadios y por toda la ciudad, agredirlos verbalmente y provocarlos para generar un conflicto.

Y ante las limitaciones en la respuesta represiva de los agentes -no habilitados para ello- suelen aprovecharse de la situación para provocar incidentes que siempre terminan con agentes lesionados.

Algo que deberá ser resuelto y corregido antes que su generalización convierta la costumbre en un peligroso y macabro juego.