Fondos afectados: la ley de presupuesto acaba con el debate

Por Adrián FreijoLa ley 14879 de Presupuesto de Gastos y Recursos de la Administración Provincial no deja duda acerca de lo insustancial del procesamiento de Gustavo Pulti. ¿Y Arroyo?.

El instrumento que regla la administración pública de la provincia dice textualmente: “ARTÍCULO 52: Autorízase al Tribunal de Cuentas a eximir de las sanciones previstas en su Ley Orgánica:

a) A aquellos funcionarios municipales que hubieran autorizado recursos afectados, independientemente de su origen, para un destino distinto al asignado, siempre que tal circunstancia sea fundada en razones de carácter excepcional. Estos recursos deberán ser restituidos a las cuentas correspondientes en un plazo no mayor de veinticuatro (24) meses, desde el cierre de ejercicio en el que hubieran sido utilizados”.

Queda claro entonces que realizar esa maniobra administrativa no solo no es delito, sino que cuenta con la expresa autorización que otorga el máximo instrumento legal que existe en un estado de derecho.¿Puede cometerse un delito cuando se obra de acuerdo a la ley?…jamás.

Ya antes, el Art. 50 de la misma ley sostiene que: “Los Municipios que presenten excesos presupuestarios al cierre del Ejercicio 2016 y no puedan compensarlos con excedentes de recaudación, economías provenientes del mismo presupuesto o saldos disponibles que registre la cuenta “Resultados de Ejercicios”, podrán solicitar a sus respectivos Concejos Deliberantes la convalidación de tales extralimitaciones. Convalidadas que fueran esas circunstancias, el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires no impondrá las sanciones previstas en la normativa vigente”.

En el caso de General Pueyrredón no solamente el ex intendente Gustavo Pulti solicitó -y consiguió- esa autorización sino, que al contar con el instrumento legal de la unificación de cuentas, bien pudo hasta evitar ese pedido al HCD ya que con anterioridad el cuerpo le había aceptado dicho manejo como mecanismo permanente.

En el caso de la actual administración la duda surge del hecho de que Carlos Arroyo no había solicitado esa autorización, por lo que el Tribunal de Cuentas de la provincia dicta sentencia afirmando que en su caso si se violaron las normas y por ello será penalizado con una multa económica que deberá abonar.

En resumen: habiendo seguido todos los pasos que fija la Ley de Presupuesto es absurdo que Gustavo Pulti deba sentarse frente a un tribunal que no tendrá otra posibilidad que absolverlo del insólito delito del que se lo acusa y que consta en…respetar la ley.

Y Carlos Arroyo deberá afrontar las responsabilidades pecuniarias que le corresponden por violar dicha norma, y seguramente aprender que aquello de “la paja en el ojo ajeno” por algo se ha convertido en un adagio popular que vence al tiempo y las costumbres. Y que antes de tentarse a las denuncias ruidosas debe cuidar que puertas adentro de su administración las cosas se hagan como corresponde.

Eso si, ninguno de los dos ha cometido un delito, porque lo que está en discusión no lo es. Y punto…