Villena fue apartado por parcialidad de la causa del espionaje

La Cámara Federal de La Plata apartó al juez federal Federico Villena de la causa por supuesto espionaje ilegal contra dirigentes políticos, entre ellos Cristina Kirchner y Horacio Rodríguez Larreta.

La Cámara Federal de La Plata apartó al juez Federal de Lomas de Zamora Federico Villena de la causa por supuesto espionaje ilegal contra dirigentes políticos, entre ellos la vicepresidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, entre otros.

Lo hizo a partir de la recusación que plantearon varios abogados de los espías, quienes cuestionaron la competencia del juez Villena en esta causa y a partir de esta resolución la misma quedará en poder de su par de Lomas de Zamora Juan Pablo Auge.

La recusación contra Villena había sido presentada por los abogados Alfredo Oliván, que representa al ex agente penitenciario Jorge «Turco» Sáez, y Fernando Sicilia, que patrocina a los ex miembros de la AFI Facundo Melo y Leandro Araque.

Según los letrados, «las referencias periodísticas y las manifestaciones indicadas colocarían al juez recusado como responsable de un hecho ilícito o, eventualmente, como damnificado por un delito contra la administración de justicia».

Villena fue apartado porque la investigación de espionaje ilegal “guarda estrecha relación con las medidas que fueron adoptadas” por el propio juez en otros dos expedientes. Se trata de un expediente de 2017 que se inició a instancias de la AFI para hacer tareas de inteligencia ante el G-20 que se iba a realizar el año siguiente en Buenos Aires. Por ese aval fue espiado el Instituto Patria. Y la segunda causa es de 2016 y se investigaba a Mario Segovia, el llamado “Rey de la efedrina”. Villena autorizó poner una cámara de filmación en su celda, micrófonos en otros sectores de la cárcel de Ezeiza y seguir sus movimientos. Esa decisión pudo ser el inicio del espionaje ilegal a ex funcionarios kirchneristas y empresarios detenidos.

El resultado de esas escuchas -sobre personas que no eran el foco de la investigación inicial- quedaron plasmadas en la llamada “Operación Puff”, un expediente que se impulsó cuando nacía el caso D’Alessio en Dolores.