«Xiplomacia», los planes chinos para Latinoamérica

Xi Jinping llega ala región por quinta vez el próximo martes al llegar a Brasil para la 11ª cumbre del Brics. El objetivo: reafirmar en América Latina el compromiso con China.

Especial desde la Agencia Xinhua

China se ha convertido en el segundo socio comercial más grande de América Latina, mientras que esta última es una de las fuentes de exportaciones de más rápido crecimiento hacia China. El comercio bidireccional aumentó un 18,9 por ciento interanual a 307.400 millones de dólares estadounidenses en 2018.

Xi Jinping pisará la región por quinta vez como presidente el próximo martes, ya que llegará a Brasil para la 11ª cumbre del BRICS. En los últimos seis años, ha visitado 11 países de América Latina y el Caribe (ALC). Estos viajes tienen un objetivo: reafirmar con América Latina el compromiso de China de consolidar la amistad bilateral y expandir una cooperación de beneficio mutuo.

En 2014, durante una gira que abarcó Argentina, Venezuela, Cuba y Brasil fue cuando Xi, ante 11 líderes de la región, expuso por primera vez su objetivo de construir una comunidad Chino-Latinoamericana con un futuro compartido.

El programa del gigante asiático para América Latina fue bautizado «1+3+6» para «promover una cooperación más rápida, más amplia y más profunda entre las dos partes para obtener resultados reales».

El «1» se refiere al Plan de Cooperación Chino-Latinoamericano y el Caribe (2015-2019), formulado para promover el crecimiento inclusivo y el desarrollo sostenible. El «3» alude a los «tres motores» para impulsar la cooperación práctica para el desarrollo integral, a saber, el comercio, la inversión y la cooperación financiera. El «6» significa los campos prioritarios de cooperación: energía y recursos, construcción de infraestructura, agricultura, manufactura, innovación científica y tecnológica y tecnologías de la información.

Xi Jinping avanza convencido que «con una quinta parte del área total del mundo y casi un tercio de la población mundial, China y América Latina y el Caribe son fuerzas cruciales para la paz y la estabilidad mundial», afirmó Xi, ya que «aumentará el intercambio de experiencias de gobernanza y mejorará la planificación y coordinación de políticas macro con los estados de América Latina y el Caribe para una mejor sinergia de nuestros planes y estrategias de desarrollo».

La estratégica expansión a nivel mundial, propuesta por Xi, se basa en la antigua Ruta de la Seda, que se remonta al siglo I A.C, rebautizada como «la Franja y la Ruta», iniciativa a la que han adherido 137 países y 30 organizaciones internacionales, y que ahora busca abrir una senda de cooperación a través del océano Pacífico que conecte mejor las ricas tierras de China y América Latina y abran una nueva era de las relaciones entre China y Latinoamérica y el Caribe».