¿Y POR QUÉ NO SE PUEDE JUDICIALIZAR LA POLÍTICA?

En esta calesita de confusiones conceptuales en la que quieren subirnos todo el tiempo los políticos, ha surgido una nueva sortija que pretende que no se judicialice la política. ¿Por qué?

El juez federal Julián Ercolini dio curso a una causa contra los diputados del Frente para la Victoria que aprobaron la creación de una subcomisión investigadora para determinar la idoneidad del juez supremo Carlos Fayt de 97 años.

La denuncia está dirigida contra la presidenta de la Comisión de Juicio Político, Anabel Fernández Sagasti, y otros 16 legisladores que aprobaron comenzar la investigación. Se los denunció por los delitos de incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad.

El fallo de Ercolini despertó la ira del titular de la Cámara de Diputados Julián Dominguez quien denunció que se trataba de otra muestra de la judicialización de la política por parte de «un poder contra representativo, vitalicio y no democrático», según sostuvo al definir al Poder Judicial.

Tan sólo dos cosas debería recordar quien pretende además gobernar la provincia más importante del país:

1- su propia jefa política fue integrante de la Convención Constituyente de Santa Fe en 1994. ¿En algún momento de entonces planteó la necesidad de revisar la forma de elegir magistrados, controlar el Poder Judicial y poner límites a la duración de los mandatos?. Por lo que se sabe…jamás. Parece que para Cristina Fernández por aquellos años semejante asimetría no  tenía tanta importancia.

2- llama poderosamente la atención la nueva moda de hablar, desde el oficialismo pero también desde la oposición, de «judicialización de la política». La pregunta es..¿y porqué no?. ¿Porqué la política debe gozar de inmunidad alguna cuando, entre otras cosas, ha sido históricamente instrumento de los peores delitos?.

La existencia de fueros que protegen a los representantes ciudadanos -tantas veces utilizados obscenamente para poner a resguardo todo tipo de delincuentes- parece ya un precio demasiado caro que todos debemos pagar para garantizar la libertad de los opositores.

Pero hasta ahí; ni un paso más. ¿Porqué la política no va a ser judicializable?. Para eso existe la división de poderes y los códigos legales que rigen la vida en sociedad de todos los argentinos.

Y aunque a ellos les pese…también a los políticos.