Y un día volvió el «¿nos tomamos un cafecito?»

Comenzó la prueba piloto dispuesta por el municipio y los café de Mar del Plata volvieron a recuperar, aunque en forma parcial, su clásica fisonomía. Un paso más hacia la normalidad.

Mar del Plata no logró avanzar esta semana a la fase 5 de la cuarentena, pero ayer puso un pie adentro: a través de un decreto, el intendente Guillermo Montenegro autorizó una prueba piloto de una semana para los cafés –que comenzó hoy– y autorizó en forma provisoria los deportes individuales al aire libre. Esta mañana, los primeros en salir fueron los runners después de más de 100 días de veda. 

Montenegro tomó la decisión luego de que la Comisión de Reactivación Económica, que integran autoridades municipales y concejales oficialistas y opositores, recomendara otorgar esos permisos precarios hasta que el gobierno bonaerense otorgue el aval definitivo.

El único rubro gastronómico permitido es la cafetería. Y solo en horario diurno: de 7 a 18.  Los locales, que deberán ser ventilados en forma permanente, pueden disponer mesas en el exterior “con la distancia recomendada”.

Dentro de los comercios puede haber hasta cuatro clientes por mesa y la distancia preventiva deberá ser de 2,25 metros. Fuera de la mesa el tapabocas será obligatorio.

Los locales deben seguir las recomendaciones oficiales sobre la permanencia máxima limitada y los clientes que no puedan ingresar tienen que esperar afuera.

“Se va a cumplir con un estricto protocolo sanitario que ha sido trabajado por el sector y que también tiene el aval de la Provincia, porque existe un protocolo provincial de base que hay que cumplir”, anunció el secretario de Desarrollo Productivo, Fernando Muro, y pidió “cumplir estrictamente con el distanciamiento”.