Decidido: el año que viene Gral Pueyrredón elegirá intendente

Tal vez fue una de las decisiones más importantes del encuentro de Vidal y su gabinete en Chapadmalal. Con un 67% de imagen negativa Carlos Arroyo se quedó sin crédito. Las condiciones.

Cuando se trató el tema «Mar del Plata» (así está nominada la carpeta que sus colaboradores pusieron en manos de la gobernadora) el ceño adusto de Vidal indicaba que algo grave estaba por pasar.

Y pasó: con un 67% de imagen negativa, un diagnóstico de inestabilidad en las decisiones y en las declaraciones, una pésima administración que ya hizo que los fondos que arriban de parte del gobierno provincial no puedan pasar por sus manos y una convicción generalizada que la cosa no tiene retorno, la conducción política de Cambiemos resolvió que encarar el proceso electoral de medio tiempo con el lastre de un intendente rechazado por las dos terceras partes de los votantes es un suicidio.

Además la decisión del jefe comunal de faltar a la reunión convocada por Mauricio Macri con 2000 intendentes y sus despectivas declaraciones posteriores terminaron por convencer a todos de que Arroyo es sapo de otro pozo y poco interés tiene en sumar para Cambiemos. «Entró por la ventana y en cualquier momento sale por el mismo lado para donde más le convenga» recordaban.

La idea que se aprobó fue la de convencer a Arroyo de dar un paso al costado no más allá de marzo del año próximo, a cambio de la promesa de sostener financieramente a una comuna que hace agua. Por eso se lo convocó a Chapadmalal y, tras comunicarle la decisión tomada, se le exigió una respuesta antes del martes como condición para girar los $50 millones que están faltando para pagar setiembre.

¿Qué dijo Arroyo?. Nada; quienes lo vieron salir con cara de pocos amigos decían hoy que cualquier cosa se puede esperar del explosivo dirigente. Pero también repetían que «no tiene chance; o acepta y se va dignamente o en diez días le estalla la comuna».

Lo que indica que, más allá de las formas (que quedaron en manos del protagonista) la decisión está tomada: punto final y a elegir un nuevo intendente.

Se veía venir.