¿QUERÍAMOS FICCIÓN?, TENEMOS FICCIÓN

Miles de marplatenses soñaron una ciudad ordenada, sin privilegios, con delincuentes en fuga y ciudadanos viviendo una bucólica tranquilidad. Y alguien se aprovechó de esa ansiedad.

«Voy a gobernar con 20 ó 30 funcionarios como mucho», dijo el candidato. Y la gente le creyó y lo votó. Al día de hoy suman más de 80 y entre ellos hay parejas, hijos, yernos, amigos y entenados.

[Tweet «»Voy a gobernar con 20 ó 30 funcionarios», dijo el candidato. Y la gente le creyó y lo votó.»]

«Tengo un gabinete de lujo» anunció. Y la gente le creyó y lo votó. Y desde hace cuatro meses no puede frenar la sangría de funcionarios y mucho menos tapar los escándalos de todo tipo que jalonan una gestión que mucho se parece a una murga desenfrenada.

[Tweet «»Tengo un gabinete de lujo» anunció. Y la gente le creyó y lo votó.»]

«En mi gestión no habrá un solo acto de corrupción» admonizaba. Y la gente le creyó y lo votó.  Y la cantidad de irregularidades que hoy están bajo la lupa con licitaciones truchas, uso de fondos públicos para pagar altos sueldos de allegados y funcionarios que usan los bienes públicos como si fuesen propios ya se suman en una cantidad que más parece de un gobierno añejo que de uno flamante.

[Tweet «»En mi gestión no habrá un solo acto de corrupción» admonizaba. Y la gente le creyó y lo votó.»]

«El intendente no necesita viajar ni pedir ayuda. Mar del Plata es demasiado importante como para depender de otros; y el que quiera hablar conmigo tendrá que viajar a verme», fanfarroneaba. Y la gente le creyó y lo votó. Y terminó trasladándose a Buenos Aires para que en una pizzería el Jefe de Gobierno porteño le avisara que al día siguiente desembarcarían en nuestra ciudad dos funcionarias que vendrían a decirle que era lo que tenía que hacer en cada área.

«Mar del Plata no tiene dueños», señaló en obvia alusión al empresario Florencio Aldrey. Y la gente le creyó y lo votó. Y terminó yendo a pactar y aceptando que el titular del multimedio le designara un coordinador de su gabinete.

[Tweet «»Mar del Plata no tiene dueños», señaló en alusión a Aldrey. Y la gente le creyó y lo votó.»]

«Tengo un plan de gobierno secreto y no lo voy a contar porque me van a robar las ideas», llegó a decir. Todo lo arriba publicado hace ocioso cualquier comentario al respecto. Miles y miles de marplatenses aceptaron votar lo intangible y seguir lo oculto con una fe casi religiosa.

¿Queríamos ficción?; tenemos ficción.

Alguna vez, tal vez, le agreguemos inteligencia y comprendamos que entrar a un cuarto oscuro no se trata de un acto de venganza hacia aquel que no queremos.

Por ahora, a aguantarnos y cruzar los dedos.