La hora preferida de los «Fabricantes de Grietas»

Por Dimas J. Pettineroli (Exclusivo para Libre Expresión, desde Bahía Blanca)Antes se llamaban “Divisiones internas” y en este siglo pasaron a ser “Grietas”. Y no son por cierto pocos.

Lic. Dimas J. Pettineroli

Antes se llamaban “Divisiones internas” y en este siglo pasaron a ser “Grietas”. Al primero que se lo escuche fue a Jorge Lanata, hace varios años.

A partir del 2013 la cuestión creció a nivel bipartidismo, gobierno vs. oposición.

Hoy el tema se especializó, y también tiene materialización dramática en el ala gubernamental.

La oposición, más racional, discute adentro y se mantiene sellada hacia afuera. Así debe ser en Democracia.

Políticamente una grieta es una dificultad o desacuerdo que amenaza la solidez o unidad de algo.

Ese “algo” es el Poder. Nada menos. Entonces la Grieta se torna permanente, como incurable, cuando se daña la piel del poder por parte de los que desean conquistarlo. Como fuere, cuando la ira se desata y todo lo que pudo haber sido hermandad, compañerismo, afinidad, afecto, amistad, desaparece y es enterrado por un aluvión de odios e intereses muy parecidos al alud que sepultó hace semanas a parte de la ciudad de Petropolis, cerca de Rio de Janeiro.

Las Grietas no se generan solas. Tuvimos décadas de democracia sin grieta. Si diferencias profundas de ideas, estilo, filosofías y visión de la realidad. Pero constituían eras, que inclusive a veces en Argentina se resolvieron con las armas formales.

Ahora la batalla es entre civiles. En los campos de batalla suelen aparecer teóricos con estrategias y tácticas de tipo militar, que finalmente son abortadas por una realidad y apetitos desbordantes. Exagerados.

PERSONAJES NUEVOS

Estamos viendo aparecer una nueva especie politiquera en crecimiento: Los «Fabricantes de Grietas».
Ahí se inscriben operadores de segunda línea, muy bien financiados, que salen a distribuir mentiras para desestabilizar a un intendente, a un gobernador, y hasta a un Presidente. Y esencialmente a potenciales candidatos para “las venideras”.

La onda destructiva también alcanza a dirigentes gremiales y deportivos.

Desde el micrófono que consigan, muchas veces con alguna “contribución” hasta que tienen chapa, no tienen empacho en insultar, degradar, difamar, al adversario a destruir. La descalificación grosera es la mejor vía, sobre todo cuando el atacado no tiene ficha limpia.

Después vienen conductores y panelistas, que a veces buscando el medio punto de rating, caen en la misma trampa. Desfigurar las noticias a tal punto que terminan presentándola en sentido contrario.

Siempre hay distraídos que compran estos dislates.

Y después vienen los grandes fabricantes de Grietas políticas e institucionales: el Presidente y la Vicepresidenta.

En estos 27 meses de gestión, no hubo ni compromiso ni voluntad de acuerdo para gobernar. Su condición de binomio original nunca se respetó.

Son muchos aspirando cargos, eligen casi siempre a los peores. Solo sujetos controlables, especies de títeres que solo harán lo que le digan o autoricen Alberto y-o Cristina.

Si la cúpula entra en un camino de divorcio, abajo ocurrirá lo mismo. Entonces la gestión se ensucia y el fracaso en las distintas acciones y proyectos está cantado, como ha venido pasando.

Así son las cosas. Triste momento argentino.

¡Pero seguro que habrá cambios para mejor!!

Amanecerá y lo veremos.

Dimaspettineroli@hotmail.com