Tinelli de Badajoz a Esquel: «Has recorrido un largo camino, muchacho»

Por José Luis Ponsico (*)Se conoció el final del «affaire» Marcelo Tinelli, su polémico viaje familiar a Esquel  en vuelo privado, plena cuarentena, y más tarde otro avión “sanitario” cuya carga aún sigue siendo investigada.

José Luis Ponsico

Se conoció el final del «affaire» Marcelo Tinelli, su polémico viaje familiar a Esquel. El traslado en vuelo privado, plena cuarentena y más tarde otro avión, éste previsto para «Emergencias Sanitarias» llevando cosas para el showman y sus mujeres. La esposa Guillermina y su hija Candelaria.

Canal 13, Adrián Suar, gerente artístico, ante la lluvia de críticas sobre Tinelli,  que motivó cruces con «Clarín» -Marcelo retomó aquel slogan «Clarín miente», tiempo de Néstor Kirchner– optó por hacerlo «reaparecer» en el ciclo «Corte y Confección» de Andrea Politti.

La hija del excelente actor mendocino Luis Politti, fallecido en España, 1980, antes de cumplir 50 años, victima de hepatitis; vivía exiliado, extrañando a su patria, a sus cuatro hijos, entrevistó a Tinelli que comentó un regreso «difícil» en auto por rutas provinciales, al cabo de 36 horas y 2.150 kilómetros. Para la audiencia femenina.

Tinelli y una reaparición para «remendar» el escándalo

Relato con ribetes de hazaña. La goma pinchada de la camioneta de alta gama, el paso de los controles -ironía, en la ida la valija enigmática que no estuvo sometida a controles en Esquel- donde el conductor televisivo de vuelta, salió airoso. Otro show en medio de las modistas y diseñadores de Andrea

Un retorno «arreglado» por la gerencia artística del grupo «Clarín» para que no cayera el contrato del «Bailando». Lo puso en pantalla, claramente por un tema de  «imagen». La de Tinelli estaba «manchada». No obstante esfuerzos de la hija del talentoso Luis Politti. Algunas manchas no salen.

Largo relato del viaje a la distancia, con un inconveniente: goma pinchada en camino inhóspito. Sorteando felizmente varios controles. «Un ídolo». Para algunos «de barro». Desde sus comienzos, periodismo deportivo con José María Muñoz. O en la tele con Juan Alberto Badía. Hace algo más de treinta años. «Pum para arriba» decía.

Juan Alberto Badía y una amistad nacida en tiempos de Badía & Cía.

Hace dos semanas en el escenario de encierro de millones de personas en el mundo, más de 40 millones argentinos, el tema saliente giraba en torno al viaje del showman de «Bailando por un Sueño», viajando a Esquel, vuelo privado, sin cumplir las normas de la cuarentena.

Luego agravado, el descanso en Esquel, donde el animador ahora titular en el organismo del fútbol, «Liga Profesional», antes presidente de San Lorenzo, en una dirigencia deportiva que tiene seis años, tuvo un contratiempo:  el enigmático vuelo del avión «Emergencias Sanitarias» con la valija para Tinelli. No revisada

De pronto, medio país discutía si la valija transportaba un medicamento para su hjja Candelaria, afectada por bulimia, trascendió alguna vez enfermedad no desmentida, en tanto funcionarios del sistema de aeroparque «acusaban» de violar normas al no poder revisar el equipaje.

La valija, una sospecha, habría transportado ropa y medicamento para la hija de Tinelli. Por otro lado, el vuelo supuestamente con «emergencias sanitarias» inexistentes. No faltaron chistes: la esposa de Marcelo, la ex de Sebastián Ortega, modelo Guillermina, Valdez, nacida en Necochea, quería el abrigo olvidado en Palermo.

El sospechado «vuelo sanitario»: ¿medicamentos o enseres domésticos?

En el 2000 plena crisis en la Argentina, Tinelli adquirió el Club Badajoz, localidad de España. Llevó a varios futbolistas, entre otros a José «Toti» Iglesias, para DT. que no pudo lograr el ascenso. La aventura en Badajoz duró poco.

Ocho años más tarde Tinelli pretendía la dirigencia en San Lorenzo. Formó un grupo inversor para ganar la Copa Libertadores 2008. Ramón Díaz había llevado al título al club en Clausura´07. Marcelo cumplió el sueño de Mauricio Macri: privatizar el fútbol

Llegaron Andrés D´Alessandro, Gonzalo Bergessio, Diego Placente, Santiago Solari
San Lorenzo eliminó a River en el Monumental, empatando un partido que lo perdía 0-2 con dos jugadores menos. Ambos expulsados.

En la instancia siguiente, semifinales, empató en el «Nuevo Gasómetro» con Liga Universitaria de Quito, de Edgardo Bauza y cayó en Ecuador. En la ida un grueso error de Agustín Orión, le costó la salida. Igual en Boca diez años más tarde

Tinelli y el Badajoz: una experiencia que no terminó bien

Tinelli no repitió lo de Badajoz, el grupo inversor retiró la apuesta. Unos ocho millones de dólares, hace doce años. Prefirió esperar la caída de Carlos Abdo, el titular de San Lorenzo cuando llegó la mala: zafando de la Promoción, 2012.

En el interregno su fama televisiva aumentaba. La pugna por el «rating» donde superaba a su rival generacional y de «show ácido» de la tele. Burlándose de la clase política, al tiempo que algo similar hacía Mario Pergolini con su «banda».

Se  hacían bromas callejeras, gente que quedaba desairada, Tinelli utilizó todos los recursos para superar los 25 puntos de «rating». Llegó a cortar tangas de modelos en los estudios. Algunos casos con los novios o maridos en el set. Mucha audacia

El fútbol, su otra pasión, produjo un éxito grande cuando San Lorenzo, ahora con el «Patón» Bauza ganó la Copa Libertadores, 2014. Ya estaba el binomio Tinelli-Matías Lammens. Joven sobresaliente, «pintón», sin historia política, ni futbolera.

Un amigo del animador. Hoy ministro de Deporte y Turismo de la Nación. Un salto a la Política, grande. San Lorenzo tuvo vaivenes con su presidencia. Gastaron una fortuna en varios DT y futbolistas que no rindieron. Ahora, «tras el Barón Pierre de Coubertin».

El día del 38-38: en la AFA Marcelo aprendió la lección

La audacia suele ser contagiosa. Tinelli en su ciclo exitoso tuvo a los tres candidatos Presidenciales 2015 confesando ellos, apoyo para la AFA. Pero la asamblea del voto calcado lo dejó afuera.

Claudio Tapia, hasta ahí ignoto dirigente de Barrancas Central, con respaldo de los clubes de Primera «C», la «B» Metropolitana, los del Ascenso y el cruce de Daniel Angelici que hizo alianza con Hugo Moyano, se quedó con el sillón de AFA.

Marcelo por un tiempo se dedicó a gestionar básquetbol en San Lorenzo. Un paso exitoso. El viejo y querido «Ciclón» de Boedo obtuvo títulos como en tiempos gloriosos de Edgard Parizzia y Carlos Vasino, «la Catedral del Básquetbol», en el 58.

Ahora, Tinelli tras haber almorzado hace tres años con Mauricio Macri en Olivos, en el mejor momento del macrismo -derrota de Cristina con Esteban Bullrich, en legislativas bonaerenses-  anticipó «dedicarse a la política», se acerco a Alberto Fernández.

Sus coqueteos políticos: lo saben poderoso pero no confiable

El grupo «Clarín» no perdonó: las valijas rumbo a Esquel no estaban relacionadas con el «Plan Hambre Cero» que pone el ubicuo animador en las entrañas del albertismo. Como a su ex socio, Matías Lammens. La aventura, la audacia, aliadas de Marcelo.

Al mismo tiempo el «Chiqui» Tapia y sus seguidores retomaron el control de la ex Superliga y levantaron «veda» a Rodolfo D´Onofrio, River y al propio Tinelli, San Lorenzo. Ya se venía el virus desde Europa.

La dirigencia, plana mayor de AFA. Víctor Blanco, Racing; Nicolás Russo, Lanús, Javier «Pipo» Marín, del Ascenso, llevaron a Marcelo Tinelli al poder. No empezó bien: el fútbol se paralizó en todos lados, menos aquí. La nueva Liga hizo jugar con riesgos

Desde la mirada de la blonda Claudia Sánchez, modelo impactante de los 70, cuando con gesto felino decía: «Has recorrido un largo camino, muchacho». A Matías tampoco le va tan mal. Cosas veredes

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión y Mundo Amateur