Petróleo en alta mar: cuando la mentira es la verdad

RedacciónUn informe mentiroso presentado por el gobierno y la rápida respuesta de autoridades e instituciones locales, nos obligan a hacer del tema una causa común y un objetivo refundacional.

La primera pregunta que debemos hacernos tiene que ver con las consecuencias que sobre las costas locales podría tener un derrame de petróleo, dejando para luego el analizar las causas posibles de ello.

En el derrame se forman enormes extensiones de este líquido que impide el paso de la luz solar. Con esto se interrumpe el proceso de fotosíntesis a través del cual se genera oxígeno en el agua. La capa de petróleo también impide el intercambio con el oxígeno del aire; la flora y fauna marina sufre enormes pérdidas. En una economía fuertemente dependiente de la pesca estos sería de una magnitud tan dramática como seguramente lo será la llegada de miles de litros de petróleo a las playas de una ciudad que además vive del turismo.

-Las chances reales de una tragedia semejante-

En el informe presentado hace algunas horas el Gobierno destacó que “no se ha registrado ningún incidente de tipo ambiental ni accidentes con daños a la integridad física de los trabajadores en más de 50 años de desarrollo de offshore en Argentina”.

Si bien lo afirmado puede ser tomado como cierto, no lo es menos que el peligro se acrecentará o disminuirá de acuerdo a las condiciones geográficas de cada zona, la profundidad del lecho marino con respecto a la instalación de la plataforma y sobre todo la estabilidad de este para sostener las vibraciones producidas por la misma actividad.

Nada de esto parece importarle al gobierno nacional a la hora de explicar a la sociedad marplatense los alcances y riesgos reales del proyecto. Nada.

Y en lo referente a nuestras costas, vale recordar dos aspectos que han sido de intenso tratamiento público en los últimos años para darnos cuenta que, en el mejor de los casos, deberíamos tener esas respuestas antes de comenzar cualquier trabajo:

1 – la erosión costera, que por sus aceleradas consecuencias da cuenta de un terreno sumamente débil e inestable y;

2- las recordadas dificultades para asegurar el emisario submarino al lecho marino, siendo una obra que se llevó a cabo a pocos metros de la costa y sometida a corrientes mucho menos intensas que las que deberá afrontar la plataforma.

Ambas cuestiones, que pueden parecer inconexas, abren sin embargo dudas suficientes como para no recibir respuestas adecuadas.

-Los riesgos de un desastre ambiental-

Un rápido repaso por algunos de estos siniestros será suficiente para entender la multiplicidad de causas y circunstancias que pueden generarlos. Ello prueba que, en diferentes territorios y circunstancias, pueden aparecer fallas humanas, de material o impactos climáticos que desaten en cuestión de minutos un desastre de consecuencias irreparables.

Veamos si no;

 

Pesadilla en el Golfo de México

El peor desastre ocurrió el 20 de abril del 2010, cuando en el Golfo de México explotó la plataforma petrolífera ‘Deepwater Horizon’, de la multinacional británica British Petroleum en el que se derramó unos 795 millones de litros sobre el Océano Atlántico.

La liberación del petróleo y el gas por la rotura de un pozo perforado a 15000 metros de profundidad, originó un incendio donde murieron 11 trabajadores. La situación no fue controlada hasta casi tres meses después, lo que provocó la muerte de numerosa flora y fauna marina por la contaminación del mar.

El accidente de la petrolera offshore aún se deja sentir en los animales de la zona diez años después. Según un informe del Programa de Restauración del Golfo de México de la National Wildlife Federation (Federación Nacional para la Vida Silvestre) a causa del ‘Deepwater Horizon’ de 2010 hoy siguen en grave peligro los delfines, más de la mitad con problemas pulmonares, de estrés o con bajo peso. También las tortugas, se calcula que el 20% de las hembras loras murieron debido al vertido, algo que ocurrió también con las aves de las cuales casi un millón no se consiguieron salvar.

Explosión en la plataforma de petróleo más grande del mundo

En 2001, la plataforma más grande del mundo -P 36- de la empresa brasileña Petrobras se incendió dejando a 11 trabajadores fallecidos. Era una de las 72 que funcionan en la costa brasileña del Estado de Río de Janeiro, a 120 kilómetros de la costa de la ciudad. Llevaba apenas diez meses instalada cuando se desató un incendio y el posterior hundimiento del establecimiento, cuya extracción equivalía al 5% de la producción de petróleo brasileña y que guardaba en sus depósitos cerca de 1,5 millones de litros de petróleo.

El vertido ocasionó graves consecuencias ecológicas. La empresa brasileña llevaba un año de explosiones y desastres en sus plataformas offshore, un mes antes 50 mil litros de petróleo se derramaron sobre la cuenca del Paraná.

Explotación de hidrocarburos offshore (Foto: Pixabay)

La saga negra de la compañía se inició en 2000 frente a la ciudad de Río de Janeiro, a causa de la rotura de uno de los tubos de transporte del petróleo, provocando un derrame de más de un millón de litros de petróleo sobre la bahía de Guanabara. La gran mancha causó daños ambientales irreparables en zonas donde se alimentan y reproducen dos tercios de los peces y crustáceos de la región; afectando también a 600 familias pescadoras. Solo en el 2000 Petrobras tuvo seis accidentes de sus plataformas offshore en Brasil, por los que debió pagar más de 90 millones de multa.

Catástrofe en el Mar Arábigo

A unos 160 km de la ciudad india de Bombay, en la plataforma Mumbai High North se produjo un incendio en el 2005 en el que murieron 22 personas. La instalación pertenecía a la empresa estatal india Oil and Natural Gas Corporation (ONGC). El incendio sucedió cuando un buque de ayuda colisionó con la plataforma de extracción de hidrocarburos.

El accidente provocó un gran vertido de petróleo que según los expertos en ecología marina tuvo consecuencias en los animales marinos de la zona y en ecosistemas cruciales para la vida como los manglares a los que la mancha de fuel alcanzó. La ONGC inauguró una nueva plataforma en Mumbai High North en 2012.

Derrame en Australia

En el 2009, cerca de la costa australiana, se produjo un accidente en la plataforma de perforación West Atlas que terminó con el hundimiento de la instalación y provocó un gran vertido de gas y petróleo sobre el mar de Timor Oriental que siguió durante meses, produciendo graves alteraciones a los ecosistemas marinos.

Según los biólogos y ONG como WWF el vertido afectó a aves, invertebrados marinos, corales y algas marinas. La zona era conocida por ser la «supercarretera marina» donde se podían observar ballenas y tortugas planas en peligro de extinción. Los pescadores de las localidades cercanas así como WWF pudieron comprobar los efectos del vertido: animales enfermos y empetrolados y disminución de las poblaciones de algunos peces, lo que supuso la pérdida de ingresos para los pescadores locales.

-Un informe que huele a manipulación-

El informe ambiental del que hace gala el gobierno (Ver: El gobierno insiste en que no habrá impacto negativo) incurre sin embargo en demasiadas generalizaciones y notorias omisiones.

Al hablar de las áreas «libres de impacto ambiental» omite al menos dos de las plataformas que están previstas. Además plantea una explotación off shore con más de medio siglo de experiencia en nuestro país, cuando en realidad se trata de algunos ensayos que solo en la última década -de la mano de inversiones de YPF y Shell- se han convertido en proyectos serios pero aún sin recorrido suficiente como para evaluar.

Es verdad que en el área Malvinas vienen dándose este tipo de montajes -aunque hasta el momento de escaso rendimiento comercial y alto riesgo por la fuerza de las mareas- de los que poca información se tiene y menos conclusiones pueden extraerse.

Y aunque en el tema vamos a detenernos en futuras entregas, la pregunta que exige respuesta y no la encuentra es porque no se informó debidamente a la ciudadanía de Mar del Plata sobre las características de este proyecto.

En un gobierno tan afín a la publicidad y la propaganda de todos sus movimientos, llama al menos la atención que justo en este tema haya existido un secretismo que solo se rompió cuando la intervención directa del intendente Guillermo Montenegro dejó en claro que, al menos por aquí, muchas cosas deberán ser explicadas.

Y dejar en claro que la mentira no es la verdad…