Prevención en el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular

En el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, expertos resaltaron cuáles son los factores de riesgo y las claves para evitar esta enfermedad mortal o discapacitante.

Suele decirse que el corazón es el órgano más importante del cuerpo humano. Sin embargo un corazón puede ser reemplazado por medio de un trasplante. En cambio, el cerebro no.

Pero a la «máquina» más compleja que posee el organismo de una persona la asalta una grave enfermedad sumamente prevenible: el accidente cerebrovascular (ACV), responsable de la primera causa de discapacidad y la segunda causa de muerte en nuestro país.

Hoy, en el Día Mundial del ACV, la gran toma de conciencia por parte de las personas sobre esta afección es que se trata en la mayoría de los casos de una situación sumamente prevenible. Y una vez que ocurre, el actuar rápido por parte de un especialista disminuye notoriamente las consecuencias discapacitantes.

«Cuando la sangre que llega al cerebro no es suficiente, ya sea porque una arteria se tapa o bien se rompe, ocurre un ataque cerebral. Así, cuando la natural circulación sanguínea al cerebro se interrumpe o se ve disminuida, comienza la aparición repentina de síntomas neurológicos, que pueden generar cuadros de parálisis de miembros o trastornos en el habla, entre otros», explicó a LA NACION el doctor Gabriel Persi, Jefe del Área de Neurología Vascular del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba).

Isquémicos: aquellos donde la interrupción del flujo sanguíneo se produce por la obstrucción de una arteria del cerebro. En la mayor parte de los casos la obstrucción está producida por la presencia de placas de ateroma, lo que llamamos arteriosclerosis. En otros casos se debe a la llegada de un trombo desde otras zonas del organismo, generalmente desde el corazón (embolia). Es el más frecuente ya que ocurre en el 80% de los casos.
Hemorrágicos: aquellos en los que ocurre un sangrado, consecuencia de la ruptura de una arteria. Así, la arteria se rompe por un aneurisma (dilatación progresiva que ocurre en una parte de la arteria debilitada), Cuanto más crece más se dilata y corre riesgo de ruptura.
«Es sumamente importante concurrir inmediatamente a un médico de emergencias ante cualquier manifestación neurológica brusca. Los síntomas más frecuentes son: debilidad o falta de sensibilidad, especialmente en la mitad del cuerpo, problemas para hablar o entender, pérdida de la visión con uno o ambos ojos o dolor de cabeza, inestabilidad o incoordinación, entre otros», agregó Persi.

En la Argentina, cada cuatro minutos una persona es víctima de un ACV. Casi un 30% de los sobrevivientes queda con discapacidad permanente. Y, a las lesiones físicas cotidianas que genera (como alteración o pérdida del caminar, vestirse, comer, bañarse, hablar, entender o escribir) se suman discapacidades personales y laborales que precisan una neuro-rehabilitación no sólo biológica sino también educativa e interdisciplinaria.

FACTORES DE RIESGO

El doctor Guillermo Liniado, director del área de Cardiología de ALPI, una Asociación Civil sin fines de lucro que se dedica a la rehabilitación de personas con discapacidad motriz, precisó que los factores de riesgo son todas las condiciones que aumentan las posibilidades de contraer una enfermedad. Para el ataque cerebral existen dos tipos de factores de riesgo: Tratables o modificables y No tratables o No modificables.
«Entre los factores tratables, se encuentran: presión arterial alta, cigarrillo, diabetes, alcohol, colesterol alto, drogas (cocaína), fibrilación auricular, problemas cardíacos, alteraciones de la sangre, migrañas, anticonceptivos orales, enfermedad carotídea, dentadura en mal estado, sedentarismo, obesidad y procesos infecciosos», indicó Liniado.

Y precisó que los no tratables: familiares con ataques cerebrales, edad, sexo masculino, ataque cerebral en el pasado, e infartos silentes en las neuroimágenes», indicó Liniado.

El experto cardiólogo resaltó que la Hipertensión Arterial es el factor de riesgo más frecuente, ya que está presente en el 80% de los pacientes que sufren un ataque cerebral en la Argentina. «El colesterol alto aumenta el riesgo de que se tapen las arterias, incluidas las que van al cerebro, por lo cual puede producir un ataque cerebral», afirmó.

 

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR?

Desde la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) adhieron a la fecha del día Mundial movilizando la difusión y la toma de conciencia sobre esta patología y cómo prevenirla. «El objetivo es promover cambios en los estilos de vida de la comunidad en pos de una vida más plena y saludable», resaltó la doctora Laura Grynberg de la FCA.

«Resulta fundamental concientizar a toda la población sobre la importancia de adoptar estilos de vida y comportamientos saludables, a fin de revertir conductas que pueden resultar nocivas para nuestra salud, y la de nuestras arterias», agregó la experta y detalló los pasos a seguir en pos de ello:

Estricto control de la presión arterial
Abandono del cigarrillo
Dieta saludable
Ejercicio físico bajo supervisión médica
Control estricto de la diabetes
Control y tratamiento de las enfermedades del corazón