Una argentina suelta entre obispos y cardenales en Roma

La teóloga argentina Emilce Cuda asumió como jefa de Oficina de la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL) del Vaticano. Dijo que el 46% de pobreza del continente afecta el corazón de la Iglesia.

 

(Por Hernán Reyes Alcaide, corresponsal) La teóloga argentina Emilce Cuda, que asumió hoy como jefa de Oficina de la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL) del Vaticano, aseguró en entrevista con Télam que «la evangelización tiene que promover el desarrollo humano integral» en medio de «la urgencia que plantea la crisis socioambiental».

Designada por el papa Francisco en julio pasado, Cuda explicó en su primera entrevista en el cargo cuáles serán los lineamientos de su gestión en la comisión creada en 1958 y que tiene como función primordial la de «aconsejar y ayudar a las Iglesias particulares en América Latina».

«El papa Francisco dice que no se trata de levantar muros sino de construir puentes. Eso haremos, respondiendo a las necesidades de nuestras iglesias locales y al actual magisterio pontificio», planteó Cuda desde las oficinas de la PCAL en la romana Via della Conciliazione.

«La integración de América Latina al centro de la Curia Romana va más allá de incluir su riqueza cultural. Recordemos que todo está conectado y que, como dijo el Papa al iniciar la pandemia, ‘nadie se salva solo'», convocó la docente de teología en la Universidad Católica Argentina (UCA) y en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.

«Por eso, el 62% de desempleo estructural mundial y el 46% de pobreza en nuestro continente también afecta el corazón de la Iglesia emocional y estructuralmente», añadió.

En ese marco, agravado por la pandemia, la jefa de oficina del organismo aseguró que «del desempleo se sale con dignidad, no con recortes presupuestarios ni con deudas externas impagables».

«Ahora resulta que dignidad significa: derecho al trabajo creativo y protegido legalmente; soberanía regional sobre las riquezas naturales y tecnológicas; solidaridad institucionalizada como voz efectiva de los pobres, y democracia económica hasta terminar con la simulación entre la participación y la decisión», consideró.

«Esos son, dichos de manera actualizada, los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, y la PCAL colabora en la promoción de esos principios si se los piensa al centro de la tarea evangelizadora como promoción humana integral», sostuvo.

Según Cuda, su misión en el organismo vaticano estará destinada a «acompañar procesos de transición justa y sinodal que ya están en marcha».

«Las necesidades fueron expresadas por nuestro pueblo organizado en asambleas eclesiales y en movimientos populares, muchos de ellos de impronta católica», añadió.