Cristina en la mira detrás de Santa María, De Vido, Medina & Cía.

En el gobierno está resuelto avanzar sobre la corrupción de la era K y nadie se atreve a asegurar que no se llegará a Cristina. Pero hay estaciones previas y el tren de la justicia ya camina.

La estrategia elegida parece ahora quedar en descubierto. Aquella propuesta de Jaime Durán Barba de dejar a Cristina libre porque era la candidata ideal para derrotar en las elecciones de medio término comienza a mostrarse como exitosa. La ex presidente será derrotada en la urnas y fagocitada luego por sus propios compañeros de un peronismo que cada día quiere verla más lejos.

El entramado de causas que la afectan es inagotable, pero dos de ellas la desvelan por sobre las otras: Nisman y el pacto con Irán.

Aún de difícil probanza, la participación del gobierno en la muerte del fiscal puede quedar configurada por errores, omisiones e indicios. Esos indicios que con la reforma del año 94 son tomados ahora como semiplena prueba y depositar al imputado en el carácter de procesado. ¿Se atreverán los senadores de su propio partido a asumir la responsabilidad histórica de retirarle los fueros para que rinda cuentas a la justicia?. Difícilmente, aunque en el peronismo nunca se sabe.

En lo que nadie tiene duda alguna -ni la misma interesada- es que si el juez resuelve imputarla por el delito de Traición a la Patria en el espinoso tema del pacto secreto con Irán por el atentado a la Amia, no habrá colega de bancada que se anime a levantar la mano en su defensa. No es un delito más; es el más infamante de todos los que puedan cometerse. Demasiado para sostener fidelidades; “a nosotros no nos informó de la negociación y si la sostenemos vamos a quedar pegados. No se olvide usted que muchos levantamos la mano para convalidar un acuerdo que era otra cosa de lo que nos decían” sostienen; “si lo hizo sola, que se arregle sola” coronan.

Hotesur, Los Sauces, Lázaro Báez y la obra pública, Cristóbal López y el juego, el enriquecimiento ilícito, las causas que involucran a sus hijos y todo lo que hace al cerco judicial que hoy se angosta son preocupantes pero no tienen la repercusión pública de las otras.

En Comodoro Py y en Balcarce 50 muchos se relamen: Cristóbal López ya negoció, José López mandó el viernes a sus abogados a tantear un acuerdo que lo beneficie. Lázaro está cada vez más nervioso y su con contador Daniel Pérez Gadín discuten cada día a los gritos hasta cuando esperar y cuando comenzar a hablar. Y en un rincón de la cárcel de Carlos Paz quien llevaba los números de la familia Kirchner ya prepara una larga declaración exculpatoria, Y es que Víctor Manzanares ha tomado nota de que lo dejaron librado a su suerte y eso no le gusta nada. Solo Ricardo Jaime se mantiene por ahora aislado del resto y nadie sabe si tiene una estrategia, ya habló o simplemente se callará y pagará su condena a la espera de un premio mayor. El panorama es por cierto preocupante para Cristina y los suyos.

El Pata Medina, el Caballo Suárez, Báez y su contador,en los próximos días el todopoderoso Víctor Santa María y sobre todo el hasta ayer intocable Julio De Vido son balas que pican cerca del blanco principal. La escalada ya empezó y nadie en el gobierno o en el Poder Judicial está dispuesto a detenerla.

Tenían razón los estrategas: primero ganarle en las urnas y después condenarla en la justicia. Negocio redondo.