Cuando la seguridad se financia de la salud y la educación algo falla

El presidente dispuso recortes en las partidas de educación, cultura, ciencia y tecnología, niñez, adolescencia y familia para incrementar el presupuesto de seguridad por miedo a los saqueos.

La publicación del Boletín Oficial de la Nación de este lunes no pasó desapercibida para eternos buscadores de noticias, generando asombro en unos y preocupación en otros.

Es que el texto hace hincapié en una decisión entre tantas, todas vinculadas a diferentes modificaciones y afectaciones del Presupuesto General de la Adminsitración Nacional para el ejercicio 2018.

En los considerandos de la normativa, se señala que “resulta necesario incrementar el presupuesto del MINISTERIO DE SEGURIDAD, con el objeto de incorporar los excedentes de recaudación del Ejercicio 2008 correspondientes a la contribución obligatoria a las Asociaciones Integrantes del Sistema de Bomberos Voluntarios de la República Argentina, atento lo dispuesto en la sentencia del 26 de diciembre de 2017 de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN en los autos caratulados “Consejo Federación Bomberos Voluntarios RA c/ EN – ley 25054 y 25848 (art. 11) s/proceso de conocimiento”.

Además, resalta que “se amplían los créditos vigentes de la POLICÍA FEDERAL ARGENTINA, actuante en el ámbito del MINISTERIO DE SEGURIDAD, a fin de atender el pago del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el pago del servicio de policía adicional que presta la citada Fuerza de Seguridad”.

Hasta allí nada escandaloso, más allá de las consideraciones y análisis que cualquier pueda realizar acerca de la distribución de fondos y las prioridades establecidas.

Sin embargo, la indignación se generó -tanto que las redes sociales ya arden- al señalarse que el citado incremento al área de Seguridad “se financia con una reducción de los presupuestos del MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA y de la SECRETARÍA NACIONAL DE NIÑEZ, ADOLESCENCIA Y FAMILIA del MINISTERIO DE SALUD Y DESARROLLO SOCIAL”.

Fuente: La Tecla.info