Peñarol rescató un triunfo en el suplementario

El equipo marplatense se impuso como visitante a Bahía Básket, por 84 a 79, con muy buen aporte de sus relevos.

Bahía Basket controló gran parte del partido, aunque Peñarol lo acorraló en el último cuarto y lo tuvo casi ganado. El local no se rindió, aprovechó un par de oportunidades y llevó el juego al suplementario. Finalmente, el campeón vigente de la Liga Nacional «A» de Básquetbol obtuvo una valiosa victoria como visitante, por 84 a 79, tras igualar el tiempo regular en 74.
Los «albos» llevaron el peso del juego, sin obtener grandes ventajas en el marcador y aplicando antídotos oportunos ante cada atisbo de reacción del «milrayitas».
El dominio se acentuó en el segundo cuarto, con acciones puntuales muy importantes de sus relevos juveniles, como Máximo Fjellerup o Martín Fernández, con sendos triples, y Lucio Redivo -de muy buena actuación-.
El empuje de Alejandro Diez y Franco Giorgetti emparejó algo, aunque el retorno de Gastón Whelan y Matías Nocedal amplió ventajas otra vez. Pero como Peñarol cerró mejor, de la mano de Fabián Sahdi y dos aciertos desde la línea de Martín Leiva, el local se llevó una renta escasa al vestuario.
El rol protagónico de Lisandro Rasio (15 puntos y 15 rebotes) en el inicio del segundo tiempo distanció al local 49-34. El equipo de Fernando Rivero apenas anotó un doble (Forrest Fisher) en 6m45 de ese tercer cuarto.
La intensidad de Alejandro Diez y un buen retorno a la cancha de Luciano Massarelli abrigaron alguna esperanza para el visitante.
El propio Massarelli, asociado con Diez, fue el motor de la reacción peñarolense, que en un abrir y cerrar de ojos se encontró con la posibilidad de pasar adelante. Lo consiguió mediante un triple de Sahdi (58-56) y despué se llevó por delante a su oponente, hasta 68-58 que anunciaba un desenlace cómodo, con menso de tres minutos por jugar.
Pero Peñarol se descuidó. Dejó de anotar y dudó a la hora de cortar con falta o jugarse a defender.
Hacia el epílogo del partido, Peñarol ganaba 72-71 y el «Osvaldo Casanova» era un pandemonium. Alejandro Konsztadt dispuso de dos libres para alejar a su equipo 74-71, pero a 1,3 segundos del final, Rasio clavó un triple que fue una daga para forzar el suplementario.

En el alargue, Massarelli y los aciertos desde la línea, más una defensa que prevaleció por experiencia y credenciales, determinó la victoria de Peñarol.