Trump y Putín: dos tahures que se sientan a jugar por obligación

La primera cumbre entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, comenzó en Helsinki con una reunión a solas entre los dos mandatarios.

“Llevarse bien con Rusia es algo bueno, no algo malo”, ha dicho Trump en unas primeras palabras a los periodistas antes de estrechar de nuevo la mano de Putin. “El mundo quiere que nos llevemos bien, somos dos poderes nucleares, tenemos el 90% de las armas nucleares, no es algo bueno y tenemos que hacer algo sobre ello”, ha dicho Trump, que había retrasado su trayecto hacia el palacio aparentemente para no llegar antes que Putin.

El líder de EEUU ha alabado la organización del Mundial de fútbol que acaba de terminar y se ha referido también a todas esas “cosas buenas” de las que podría hablar con Putin: “De todo, desde negocios hasta Defensa, o hasta los misiles de China”, y ha subrayado este último punto: “Vamos a hablar un poquito de China, de nuestro amigo en común Xi”.

El multimillonario estadounidense, que lleva 18 meses en la Casa Blanca, espera entablar una relación personal con el líder ruso, uno de los pocos mandatarios a los que no ha atacado verbalmente. Al salir de su encuentro a solas con Putin, Trump dijo que ha reunión había sido “un buen comienzo”.

Después, ambos intervinieron en una rueda de prensa en la que Trump aseguró que no ve “ningún motivo” por el que Rusia pudiera haber intervenido en las elecciones de 2016, informó Efe. Es más, el mandatario americano señaló que los republicanos ganaron por su “brillante campaña” y que por eso él es presidente. Vladimir Putin reconocía que quería que Trump ganara las elecciones, pero tachó las acusaciones de injerencia de “tontería”.

Además, propuso colaborar con la investigación de Robert Mueller sobre el ‘Rusiagate’, señalando que si quiere enviar a Rusia oficiales que respondan a sus preguntas, “Rusia lo hará”.Para Putin, el hecho de que la cumbre esté sucediendo a pesar de la pérdida de estatus de Rusia entre los aliados de EEUU es una victoria geopolítica, y ha propuesto que la charla gire en torno a los “puntos de tensión en el mundo”, informa Efe.

“Ha llegado la hora de hablar detenidamente, tanto de las relaciones bilaterales como de los distintos puntos de tensión en el mundo, y son bastantes, para que les prestemos atención”.